jueves, 12 de febrero de 2015

Nuestra Vida Futura




Nuestra Vida Futura 


Al llegar a este punto, el lector probablemente sabrá lo necesario 

para comprender que no es posible tampoco ver nuestra vida 

futura, pero el autor cree necesario aclararlo. Ningún ser humano 

viene a este mundo con una predestinación absoluta, de tal suerte 

que no existe en parte alguna un registro completo de nuestra 

futura existencia. Tan sólo existe en el Éter Reflector del cuerpo 

Etérico el Panorama de los principales acontecimientos que el Ego 

planeó antes de encarnar, en el Tercer Cielo. Este Panorama no 

contiene ningún detalle minucioso de la vida porque éstos solo se definen en 

cada segundo de la vida humana y están determinados por el libre 

albedrío y el poder de la Epigénesis. Además, a pesar del plan 

preestablecido, sabemos que un poderoso esfuerzo de la voluntad, 

en una vida dedicada al servicio y al desarrollo espiritual, un 

despertar de consciencia muy potente, puede llegar a transmutar el 

Karma y a posponer o apresurar el Darma. La potencialidad divina 

de cada ser es ilimitada y nadie que no sea una deidad puede 

prever todos los acontecimientos de una existencia humana en la 

Tierra. Los únicos que pueden consultar el panorama de sus vidas 

futuras son los clarividentes verdaderos, pero tampoco ellos pueden 

prever los probables cambios generados por el poder de la 

epigénesis. 

Todos los videntes negativos, cartománticos, palmistas, espiritistas, 

etc., solo pueden visualizar los vagos reflejos del Éter Reflector, y lo 

dicho al respecto en cuanto a las vidas pasadas es válido para el 

futuro destino. Tal vez, más que nadie, el verdadero astrólogo 

espiritual puede leer en el idioma de los astros algunos probables 

acontecimientos basado en el conocimiento de las causas 

sembradas que él puede obtener de una Carta Natal, pero tampoco 

el puede predecir el destino completamente. Ni el clarividente 

verdadero ni el astrólogo espiritual están dispuestos jamás a 

pronosticar la vida de nadie así que las informaciones que alguien 

pretenda darnos acerca de nuestro futuro vienen a ser dudosas, y 

pueden sugestionarnos de tal manera que aquello que nos fue 

anunciado nos suceda, porque hemos enfocado nuestra mente en 

esa dirección. Alguna que otra vez un hecho puede ser realmente 

predicho pero aún así, esto no da validez a los demás augurios del 

vidente negativo. Si nosotros somos conscientes de cada uno de 

nuestros actos y obramos en consecuencia con las Leyes Cósmicas 

podemos saber con seguridad que nos estamos labrando un buen 

destino. En caso contrario, debemos esperar la acción de la Ley de 

Consecuencia y un futuro lleno de obstáculos. 

Todo aquel que pretende predecir la vida futura de otro, a través del 

medio que sea, no es mas que un insensato cuya visión interior 

está realmente velada, no pudiendo captar nada que esté más allá 

de las confusas imágenes del Éter Reflector, o la mayoría de las 

veces más allá de su propia nariz. Solo Dios es el supremo 

conocedor de los destinos humanos. 

La predestinación sería un hecho posible y la predicción una ciencia 

exacta si solo fuéramos esclavos de la Ley de Causalidad, pero el 

maravilloso poder de la Epigénesis hace de la vida de cada ser 

humano un fantástica aventura evolutiva. 

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del libro  "El Misterio de la Vida:  Antes y después de la muerte"
José Vicente Ortiz Zárate

digitalizado por JMF12-2-15

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