jueves, 5 de noviembre de 2015

El Mensaje Reencontrado LIBRO XXXVIII


LIBRO XXXVIII

Si esta empresa o esta obra viene de los
hombres, se derrumbará por sí misma;
pero si viene de Dios, no podríais
destruirla. No corráis el riesgo de luchar
contra Dios mismo.
GAMALIEL

Hay que obedecer a Dios antes que a
los hombres.
PEDRO

UNE VÉRITÉ
 EL FINAL
1. Nuestro único mérito, nuestro único
saber y nuestra única inteligencia es dejar
actuar al Señor de vida a su manera en
nosotros y fuera de nosotros.
1'. ¿No hemos reanimado las cenizas de la
fe para multitudes? Y ¿no hemos vuelto a
poner a la vista el origen de la salvación
para algunos?

1". Todas nuestras leyes y todas nuestras
prohibiciones no son más que hipocresías
y maldades si nuestros corazones no están
sometidos a la ley de amor del Perfecto.

2. Si alguien pretende excomulgarnos en
nombre de Dios o en nombre de la verdad
de Dios...
Si alguien nos execra o nos maldice...
2'. le preguntaremos si posee
verdaderamente la comunión de Dios, es
decir, si la ve, si la palpa y si la saborea,
no en imagen, sino en realidad substancial.
3. Los verdaderos hijos de la palabra de
Dios no están alistados, ni dormidos,
ni etiquetados, ni castrados, ni
tranquilizados, ni habituados, ni son
esclavos, ni están muertos en el mundo.
3'. Los verdaderos hijos de la palabra
de Dios permanecen libres, despiertos,
amantes, sobrios, creyentes y buscan el
todo en todas las cosas, incluso en nada.
4. ¿No hemos anunciado con precisión y
con mucha antelación la caída y la quiebra
del régimen sin Dios?
4'. ¿No hemos advertido a los dormidos de
las catástrofes geológicas que empiezan a
actuar sobre el mundo extraviado?
5. ¿No prevemos las catástrofes cósmicas
que seguirán y que estremecerán el mundo
rebelado?
5'. ¿No entrevemos, desgraciadamente, la
destrucción y la fragmentación del mundo
rebelde por su ciencia maldita?

6. ¡Oh, mi Señor y mi Dios, salva al
menos a tus hijos amantes y obedientes,
reúnelos bajo tu ala y repárteles los
despojos de los impíos y de los insensatos
que ahora te desafían!
6'. ¡Oh, mi Señor y mi Dios, abre el
espíritu y el corazón de tus hijos amantes
y obedientes, a fin de que reconozcan a su
Madre y a su Padre santísimos unidos en
el Salvador y que vivan en ti!

6". ¡Oh, mi Señor y mi Dios, abre el
espíritu y el corazón de los rebeldes y de
los locos que saquean estúpidamente tu
creación y que la violentan sin piedad,
antes del golpe que va a desmenuzarles en
la muerte sin retorno!

7. Si los bienpensantes se quejan de no
entender el Libro, les preguntaremos si
entienden mejor las palabras de sus
Escrituras reveladas.
7'. Si entendieran las palabras de sus
Escrituras santas, entenderían también las
palabras de la Escritura de nuevo revelada.
8. Elisabeth estaba dormida, pero el
príncipe la despierta y ella cantará un
cántico nuevo. ¿No lee ya al descubierto
en el Libro?
«Ella excava la mina y encuentra joyas
que iluminan».
8'. El hombre Sabio no violenta ninguna
naturaleza, pero permite a cada uno
realizar la suya lo más felizmente posible
en esta tierra de exilio.
9. ¡Oh, bienpensantes, que os ponéis como
ejemplo de santidad ante los demás!,
¿podéis decirnos por qué Jesús prefirió los
iletrados, los bebedores, los recaudadores,
las prostitutas y los ladrones a la compañía
de los fariseos, vuestros antiguos
modelos? ¿No fue a causa del hedor que
también es el vuestro ahora?
9'. La vanidad, la hipocresía y la avaricia
forman la mezcla hedionda y detonante
que os dispersará en el barro del infierno,
donde vuestro sitio está señalado desde el
comienzo de vuestra maldad triunfante;
porque os habéis antepuesto a Dios y
habéis sustituido su palabra revelada por
vuestras palabras profanas.
10. Como no habla de la necesidad de las
cosas mundanas ni de la urgencia de las
cosas del siglo, el Libro no será recibido ni
entendido por los que se organizan en la
agonía del mundo ni por los que se
corrompen en él.
10'. Como habla de la necesidad de las
cosas celestes y de la urgencia de la cosa
eterna, el Libro será recibido y entendido
por los que buscan la salida de su prisión
oscura y por los que esperan la salvación
de Dios.
11. ¿Cuál es esta familia de Pallandt
dotada de la gracia del Espíritu Santo?
¿Granny Marthe no viene también al Libro
después de haber dudado? Y ¿no se vuelve
apóstol de la verdad del Señor encarnado
en el mundo?
«Ella será tranquilizada porque ha
temido».
11'. Thérése, Molly y Marguerite
germinan en secreto en sus corazones,
pero ¿qué floración no es capaz de
producir el Señor ante nuestros ojos? Ellas
vienen en último lugar, pero estarán
delante, y nadie podrá quebrantar su fe
madurada largamente en el secreto.
«Ellas fluirán como los manantiales de
los grandes ríos».
12. Todo es ilícito y va a la maldición para
los que agonizan en el olvido y en
la ausencia de Dios. Estos son como
carbones muertos y, desgraciadamente,
son legión en el mundo.
12'. Todo es lícito y va a la bendición para
los que viven en el recuerdo y en la
presencia de Dios. Pero ¿dónde están
éstos, cuyo corazón brilla y calienta como
el sol de primavera?
13. ¿Los maestros sabios no han
rechazado igualmente el Libro por extraño
a sus revelaciones, a sus tradiciones y a
sus ciencias?
13'. Desgraciadamente, henos aquí como
un maestro ignorante entre los sabios del
mundo, y como el más ínfimo hermano
entre los creyentes que buscan al Señor y
su reino aquí abajo.
14. El Libro no es, pues, ni carne ni
pescado, ni piedra ni planta, y sin embargo
es.
14'. ¿Cuál es, pues, la cosa que no es ni
carne ni pescado, ni piedra ni planta, y sin
embargo ES?
15. ¿Quizá los miserables, los débiles, los
imbéciles, los afligidos, los abandonados,
los desesperados, los excomulgados,
querrán echar una mirada fraternal al
Libro, a fin de que al menos sirva a los
más desheredados, ayudándoles a soportar
su agonía en este mundo seguro y sabio?
15'. ¡Cuán sabiamente nos reconduce el
Señor Dios al barro y a la lía del mundo,
donde está oculta la perla prometida a su
amor!
¡Oh, milagro de la verdadera sabiduría
que se ríe de los orgullosos y de los
triunfantes que dominan aquí abajo!
16. ¡Oh, creyentes!, tened corazón y
espíritu para sostener secretamente a los
verdaderos pobres que ruegan a Dios en
sus corazones por sus bienhechores, si
tenéis la inteligencia de buscarlos y de
descubrirlos en el mundo donde están
escondidos.
16'. Demos en secreto consolando a los
verdaderos pobres de Dios y recibamos
fraternalmente lo que nos ofrecen a
cambio, a fin de que su alma se alegre
también del don libremente consentido.

16". Los hipócritas que dan
orgullosamente reciben su salario, que es
la maldición de los malos pobres a los que
humillan públicamente.

17. La posesión de la gloria y de las
riquezas terrestres brilla y se exhibe en el
mundo profano.
17'. La posesión de la gloria y de los
bienes divinos brilla y se esconde en el
secreto de Dios.
18. El Señor nos instruye día a día con mil
encuentros, con mil acontecimientos y con
mil ocasiones, si estamos lo bastante
despiertos para entender sus lecciones y si
somos lo bastante inteligentes para
aprovecharlas, porque incluso la ceniza
nos enseña cuando nuestro ojo está
abierto.
18'. Si un trabajo nos repugna o nos
embrutece, tengamos el valor de cambiar
antes que soportar el asco y el
embrutecimiento que matan el alma. La
plegaria y la alabanza a Dios con el pan y
el agua valen más que el embrutecimiento
con el comedero lleno.
19. Nuestra fe no radica en una idea
abstracta, ni en un ideal inasible, ni en el
gran número de fieles, ni en las obras
humanas, ni en los bienes de este mundo,
ni en los honores religiosos o profanos, ni
en las ciencias de los hombres, ni en los
poderes de los ascetas.
19'. Nuestra fe radica en la certeza de la
naturaleza divina encarnada en la carne
del mundo.
Nuestra fe se nutre de la esperanza
de reencontrar esta naturaleza divina
sepultada en el pecado de muerte.
Nuestra fe se anima por la efusión del
Espíritu Santo que fecunda la naturaleza
divina y así nos rehace hijos de Dios, a
imagen de Dios mismo.
20. ¡Santa MADRE de DIOS, guiad
nuestra búsqueda e iluminad nuestra vía
en las tinieblas de este mundo de exilio, a
fin de que accedamos por vuestra gracia
hasta el Señor encarnado, que nos liberará
del pecado de muerte donde agonizamos
miserablemente!
20'. ¡Santa MADRE de DIOS, dignaos
revelaros a vuestros hijos amantes y
cándidos, entreabriendo sólo para ellos,
con el permiso de nuestro Señor Dios, el
velo oscuro que extravía a los malvados y
a los orgullosos sectarios del mundo
entenebrecido!
21. Alegrémonos si el mundo nos
decepciona, si nos abandona, si nos
rechaza, si nos arruina, si nos hace pasar
hambre, si nos odia, si nos oprime, si nos
aflige, si nos expolia, si nos encarcela, si
nos crucifica, porque es el Señor que nos
avisa para que busquemos su salvación y
su vía.
21'. ¿No hemos permanecido hasta el final
sometido a los deberes, a las tentaciones y
a las persecuciones del mundo profano,
a fin de que nadie pueda excusarse de
buscar a Dios y su salvación, sea cual sea
su estado aquí abajo?
¡Felices los que han vencido el mundo
huyendo de él y muy felices los que han
vencido al mundo soportándolo!
22. Quien adora al Señor de vida es
alimentado por el Señor de vida, es una
maravilla que le es natural, pero pocos lo
comprenden aquí abajo.
22'. Los libros santos nos parecerán vacíos
y aburridos al principio de nuestra
búsqueda, pero al final serán los
únicos que encontraremos preciosos y
apasionantes entre todos.
23. Mi alegría desborda como un torrente
vivo y el deseo de tu amor es lo único que
subsiste en mí, porque el mundo está
como inundado por tu luz que sube de
todas partes, ¡oh, Señor de resurrección!
23'. Mi alegría es mi conformidad con tu
voluntad santa, ¡oh, Señor de la vida
invasora! Así, mi alegría es tu alegría, mi
voluntad es tu voluntad, mi amor es tu
amor, y heme aquí en ti, por ti, para ti
inexpresablemente.

24. ¡Ah, Señor!, me hundo.
24'. ¡Oh, Señor!, emerjo.
25. Tú empiezas.
25'. Y tú acabas.
26. Es una gran oscuridad.
26'. Y es una gran luz.
27. Yo estaba muerto.
27'. Y yo vivo.
28. Llorad, agonizantes del mundo.
28'. ¡Y después alegraos!
29. Porque la gracia todavía está oculta.
29'. Pero el amor ya ilumina toda la tierra.
30. Aplaudamos, bailemos y riamos ante
el Señor Dios que nos ve.
30'. Pues la muerte ha sido engullida por la
vida, y el inmundo ha vuelto a la nada.
31. ¡Vamos!, despertemos y escuchemos
lo que se nos dice.
31'. Lloremos de alegría por la victoria de
Dios que borra nuestra mancha mortal.
32. Aquí, un gran silencio, como la
frontera secreta del reino prometido.
32'. Y luego, el canto de los ángeles que
nunca se acaba.
33. Es mucha agua...
33'. y es un poco de tierra.
34. El diluvio de la gracia...
34'. prepara la cosecha celeste...

34". festejada en el eterno banquete.

35. Cada uno, si lo desea, puede expresar
su deseo en nuestras santas reuniones
plenarias, a fin de que si el Señor le oye y
le aprueba, sea satisfecho.
35'. El que así recibe una gracia del
Señor también debe confesarla ante sus
hermanos, y dar gracias al Señor en
particular y después alabarle con ellos.
36. Los hipócritas, los bienpensantes,
los sectarios ciegos y los aprovechados
establecidos rechazarán el Libro que los
denuncia y que no penetran, ya que no
tienen en ellos el Espíritu que lo ha
inspirado.
36'. Los verdaderos creyentes, los
religiosos de corazón, los simples y los
pobres de Dios recibirán el Libro que los
sirve, porque el Espíritu que los habita se
reconocerá él mismo en el Libro.
37. Los hipócritas, los desecados, los
sectarios, los seguros de sí mismos y los
triunfantes responderán el día del juicio
por los hastiados, por los desalentados, por
los rebeldes, por los desesperados y por
los aplastados; y su asombro será inmenso
al saber que son responsables de aquellos
a quienes hayan suscitado con su falsa
conducta, es decir, con su deshonestidad,
con su avaricia, con su crueldad, con su
orgullo y con su obcecación criminal
37'. Esforcémonos en no desalentar jamás
a nadie de la búsqueda de la salvación
de Dios, ya sea por nuestra exigencia,
por nuestra negligencia, por nuestra
pretensión, por nuestro juicio o por nuestra
intolerancia; esforcémonos, más bien, en
ser ejemplos vivos para todos los que no.
oyen la voz de Dios o que dudan en su
corazón y, sobre todo, para los que se
rebelan ante la actitud de los falsos
creyentes que pululan actualmente en el
mundo degenerado.
38. Si no estamos con Dios, ¿quién estará
con nosotros?
38'. Y si estamos con Dios, ¿quién estará
contra nosotros?
39. Todo lo que no va a Dios desemboca
en el absurdo, del que la muerte es la
demostración más evidente.
39'. Todo lo que va a Dios desemboca en
la perennidad de la vida, de la que la
resurrección es la demostración más
evidente.
40. Llevémonos el Libro a la cárcel, al
hospital, al cuartel, donde tenemos el
tiempo necesario para reconciliarnos con
Dios y con su salvación; pero llevémoslo
también durante las vacaciones y
asociémoslo a nuestras distracciones
dominicales a fin de que el día del Señor
nos sea doblado e incluso triplicado.
40'. El Libro contesta maravillosamente a
los que saben interrogarlo en la
simplicidad de su corazón. Es motivo
de asombro para los creyentes que se
acuerdan de la palabra abandonada, y es
motivo de admiración para los que la oyen
un poco adentro.
41. ¿Me he extraviado rogándote adentro,
Señor?
41'. No, amigo mío, porque sólo se
extravían los que ruegan a mis apariencias
para obtener mis cortezas.
42. ¿Me he equivocado alabándote
adentro, Dios mío?
42'. No, niño mío, porque sólo se
equivocan los que alaban a mis criaturas
dando gracias por las migas de mi mesa.
43. ¿Me he descarriado buscándote
adentro, oh, Viviente?
43'. No, hijo mío, porque sólo se
descarrían los que me buscan afuera para
encontrar mi adentro.
44. ¿Por qué nos dejas en la pobreza aquí
abajo, Señor desbordante?
44'. Es para colmaros mejor en mi reino,
niños ingratos.
45. ¿Por qué nos dejas en la tristeza aquí
abajo, Señor compasivo?
45'. Es para consolaros mejor en mi reino,
niños malos.
46. ¿Por qué nos dejas en la ignorancia
aquí abajo, Señor sabio?
46'. Es para instruiros mejor en mi reino,
niños maliciosos.
47. ¿Por qué nos dejas en el abandono
aquí abajo, Señor amante?
47'. Es para amaros mejor en mi reino,
niños olvidadizos.

48. ¿Por qué nos dejas agonizar en este
mundo caído, Señor viviente?
48'. Es para reanimaros mejor en mi reino,
niños desobedientes.
49. ¿Por qué nos dejas perecer en la
muerte aquí abajo, Señor poderoso?
49'. Es para instruiros mejor por el
absurdo del exilio, niños rebeldes.
50. Concediéndonos la gracia, el Señor
anima a toda la humanidad a perseverar
hacia él, porque estamos enteramente
recubierto por el pecado, nuestra ceguera
es total y nuestro mérito es nulo en este
mundo oscurecido por la caída.
50'. Los que hablen de nosotros con
orgullo estarán en el error, y los que
hablen de nosotros con desprecio también
estarán extraviados.
El Señor nos conoce y nosotros
reconocemos al Señor.
51. Tomémonos el tiempo necesario para
la búsqueda de Dios y de su salvación, así
la codicia ciega y sorda no nos mantendrá
en la esclavitud del mundo.
51'. Trabajemos para lo que nos
es necesario y detengámonos cuando
aparezca lo superfluo, porque es un don de
Dios que debe manifestarse naturalmente.
52. ¡Que nuestra morada permanezca lo
más desconocida posible para los ricos y
poderosos del mundo, que nuestra mesa
les repugne por su frugalidad y su
simplicidad, y que ninguno de ellos entre
en ella a su antojo con la insolencia que
los caracteriza!
52'. ¡Que nuestra casa esté siempre abierta
a los simples y a los pobres de Dios, que
nuestra mesa acoja su fraternidad natural y
que ninguno de ellos nunca tenga que
esperar en nuestra puerta!
53. Sólo los ignorantes pierden su vida
para llegar a ser célebres, hacer fortuna,
organizar el barro, permanecer esclavos o
convertirse en vagabundos en este mundo.
53'. Lo único necesario basta para tener lo
superfluo, y lo superfluo basta para tener
lo único necesario. Y ambos juntos bastan
para tener la vida salva.
54. La mayor inteligencia en uno mismo
es como la mayor sabiduría en el mundo y
como la mayor locura en Dios.
54'. La mayor inteligencia en Dios es
como la mayor sabiduría en Dios y como
la mayor locura en el mundo.
55. Los inteligentes, los sabios, los
rebeldes, los triunfadores, que piensan
llegar al secreto de Dios sin el
consentimiento de Dios, permanecen en la
peor ceguera, porque es la mayor ilusión
que pueda haber.
55'. Los conquistadores, los financieros,
los trabajadores, los organizadores, que
piensan establecerse y prosperar en el
mundo sin el auxilio de Dios, permanecen
en el peor error, porque es la mayor
desilusión que pueda haber.
56. Los mediocres, los tranquilizados, los
atolondrados, los bestiales, que piensan
reposar y rumiar tranquilamente en el
mundo sin la paz de Dios, permanecen en
la peor embriaguez, porque es la mayor
precariedad que pueda haber.
56'. Los hipócritas, los astutos, los hábiles,
los retorcidos, que piensan arreglárselas y
salvarse en el mundo sin la bendición de
Dios, permanecen en el peor extravío,
porque es el mayor engaño que haya.


57. ¡Ah!, si comprendiéramos alguna vez
la urgencia de nuestro salvamento, ya nada
ni nadie podría distraernos de la búsqueda
de la salvación de Dios, y romperíamos
con el mundo sin vacilar ni arrepentirnos,
de una manera total y definitiva.
57'. Las palabras de los profetas son
verdaderas, verdaderas, verdaderas. Las
palabras del Señor están vivas, vivas,
vivas. Pero, desgraciadamente, somos
tontos, tontos, tontos, porque preferimos la
perpetua agonía de la muerte a la vida de
los elegidos de Dios que no se acaba.
58. ¿No están ahora las artes desviadas,
ridiculizadas y envilecidas por la multitud
de mediocres y de incapaces que las han
invadido y contaminado sin vergüenza?
58'. ¿No es el ARTE de Dios el más
desviado, el más ridiculizado y el más
envilecido por los mediocres y por los
incapaces que los han invadido y
contaminado en el mundo?

58". Los inteligentes y los imbéciles se
han juntado para ridiculizar las artes del
mundo y el ARTE de Dios, envilecidas
por los incapaces, en lugar de rechazar a
esos incapaces y examinar las artes que les
son propuestas por los verdaderos artistas
y por los verdaderos profetas de Dios.

59. La cosa viene de dentro hacia fuera,
pero también viene de fuera hacia dentro,
y permanece en ella misma por la
eternidad.
59'. Las cosas dicen la palabra, pero la
palabra no es dicha por las cosas.
Las palabras dicen la cosa, pero la cosa
no es dicha por las palabras.
60. El don de Dios permanece solitario en
nuestro corazón y en nuestras manos,
porque este pueblo se ha vuelto imbécil a
fuerza de creer en su propia inteligencia, y
se sacia de las obras de la muerte, y
rechaza la obra de vida que le es ofrecida
gratuitamente.
60'. Nos retiraremos, pues, de esta nación
a la que somos enviado, pero que no nos
acepta, a fin de que nuestra predicación no
sea motivo de escándalo o de maldición
para nadie, ya que no puede ser motivo de
edificación y de bendición para nadie en
ella.

60". Si el Señor está con esta nación
seremos, ciertamente, excluido; pero si él
está con nosotros, ¿no será excluida esta
nación? ¡Que el Señor se las arregle, pues,
directamente con ella o que la arregle con
sus demasiado inteligentes y sus
demasiado astutos, y que nuestras manos
estén limpias de su sangre corrompida y
rebelde!


61. ¡Oh, santísimos señores de
resurrección, Hijos de Dios el Eterno!,
considerad nuestra buena voluntad y
nuestra obediencia en este asunto y
considerad la mala voluntad de los asnos
que rehúsan el agua que se les ofrece con
vuestra ayuda, y con el permiso de Dios.
61'. ¡Oh, santísimos señores de la vida
eterna y vicarios de Dios todopoderoso!,
considerad el rechazo y la malicia de esta
gente que cree vanidosamente poder
arreglárselas por sí sola en el caos de la
muerte, y dadnos almas capaces de recibir
la simiente de Dios.
62. No maltrataremos a los impíos que
están entre nosotros, sino que los
abandonaremos si son más numerosos,
o bien, nos abandonarán si somos
más numerosos. Y, de todas formas,
evitaremos establecernos entre ellos y
evitaremos que se establezcan entre
nosotros.
62'. Los pueblos, las familias y los
individuos que renieguen de la revelación
de su filiación divina y la pierdan, se
corromperán en la vida de las bestias,
se volverán esclavos del absurdo y
desaparecerán en la desesperación y en el
embrutecimiento de la muerte para
siempre. Se les tomará por un comienzo
cuando de hecho serán un final.
63. Este pueblo cree haberse vuelto tan
inteligente que incluso se niega a
examinar la evidencia de lo que se le
propone. Así, se ha convertido el más
estúpido y su herencia será dada a los
otros pueblos que han conservado la fe en
la salvación de Dios, y será esclavo entre
ellos hasta que haya excluido a los impíos
que le conducen a la degradación, al
embrutecimiento y a la muerte.
63'. El valor, la probidad, la justicia, el
don, la piedad, la caridad, la santidad, la
sabiduría, deben ser considerados y
puestos por delante de la riqueza, porque
son los que constituyen la riqueza y no
la riqueza lo que los constituye. No
perdamos el tiempo en volvernos célebres,
ricos o poderosos en el mundo, porque
seríamos engañados y excluidos al final.
Ejercitémonos más bien en buscar la
salvación de Dios, que da la vida a los que
la encuentran aquí abajo.
64. Si buscamos verdadera y
exclusivamente lo único necesario, que es
la salvación de Dios y su reino bendito, el
mundo ciego no nos ayudará, sino al
contrario, nos hostigará y nos desanimará
por todos los medios que están en su
poder.
64'. Y si perseveramos en la búsqueda de
la puerta, de la cerradura y de la llave de la
liberación, seremos injuriados por el
mundo que nos tratará como a holgazanes,
cobardes, locos, enemigos y, finalmente,
nos reducirá a la desesperación y a la
mendicidad a fin de que no podamos
recurrir más que al Señor de vida.
65. Nuestra búsqueda del divino tesoro
exige tal esfuerzo y tal trabajo durante
tanto tiempo, noche y día, que todos los
valientes y todos los trabajadores del
mundo renuncian incluso a emprenderla, y
por eso pasamos por holgazanes e inútiles
a los ojos del mundo, que no puede creer
ni comprender que la gloria de Dios
reposa únicamente en nosotros.
65'. Nuestra búsqueda será solitaria, larga
y penosa en las tinieblas de este mundo, a
fin de que nuestra fe, nuestra constancia y
nuestro valor sean puestos a prueba antes
de sernos concedido el don de Dios; no
deberemos esperar ninguna ayuda ni
ningún consejo del mundo profano, sino
solamente la ayuda y el consejo de Dios y
de sus Hijos, que viven en él para siempre.
66. Cuando el muro implacable del
absurdo y de la desesperación se levante
ante nosotros en el mundo, avanzaremos a
pesar de todo, por efecto de la fe absurda y
desesperada, hasta tocar el obstáculo con
nuestras manos, y así constataremos, con
inmensa sorpresa, que es un espejismo
levantado por el maligno para
desanimarnos de perseverar hasta el reino
de Dios.
66'. Cuando el cuerpo maravilloso
del Señor triunfante aparezca ante
nuestros ojos deslumbrados, alargaremos
santamente nuestras manos purificadas,
por efecto de la fe agradecida y loca, a fin
de constatar, para nuestra inmensa alegría,
la realidad tangible del glorioso resucitado
que vive más allá de toda muerte.
67. Venimos al Señor en la indigencia y en
la desolación, pero el Señor nos colma de
su amor y de su alegría que nunca se
agotan si se nos encuentra nítidos dentro y
fuera.
67'. El Libro es un canal, pero también es
un puente. Es un mar, pero también es un
arca. Es un viento que sopla, pero también
es un sol terrestre que ilumina.
68. Desgraciadamente, hay que admitirlo:
la mujer, extraviada y rebelde por
naturaleza, parece radicalmente opuesta a
la búsqueda de la salvación de Dios, y el
que la arrastra en su búsqueda, arrastra
unas cadenas que le desaniman y que le
dañan sin provecho para nadie.
68'. Las Martas valientes y ciegas son
legión en el mundo. Son ellas las que nos
mantienen en nuestro sitio etiquetado en la
muerte, las que organizan el caos sin darse
cuenta de que siempre está por rehacer, las
que adornan nuestra prisión y olvidan que
se puede salir de ella.

68". Su trabajo y su abnegación son una
bendición si nos descargan de las
obligaciones del mundo y si nos ayudan
así a consagrarnos mejor a la búsqueda de
la salvación de Dios. Pero si su juicio
superficial y miserable nos condena y nos
persigue en nuestra santa búsqueda, es una
maldición de la que debemos huir sin
ánimo de volver; porque es mejor para
nosotros buscar la vida en el desierto y
vivir, que ser servido en el mundo y morir.

69. El trabajo de los hombres y del mundo
junta la diversidad con lo diverso, por eso
está siempre por rehacer, incluso cuando
se realiza miles de veces cuidadosamente.
69'. El trabajo de Dios junta la unidad con
lo único, por eso nunca está por rehacer
cuando se realiza una vez enteramente por
una Sabio hijo de Dios.

69". Cuando el humo suba de la tierra y
cubra el suelo acumulándose, habrá
llegado el momento para los escogidos de
alcanzar los lugares reservados por Dios, y
ya será hora para los llamados de recordar
nuestras advertencias, pero será demasiado
tarde para los impíos que tropezarán unos
con otros en las tinieblas invasoras.


Y cegaron a la gente que estaba a la
entrada de la casa, desde el más pequeño
hasta el mayor, y éstos se cansaron
inútilmente buscando la puerta.
GÉNESIS

Huye a la montaña, por miedo a que
perezcas.
GÉNESIS

*

pueden leer los demás libros, desde aquí

miércoles, 4 de noviembre de 2015

El Mensaje Reencontrado LIBRO XXXVII


LIBRO XXXVII

La multitud de los hombres se vuelve
útil; sólo yo soy inepto, parecido a un
paria. Sólo yo soy diferente de los demás
hombres, porque venero a la Madre
nutricia.
LAO TSE

El pan de Dios es el que desciende del
cielo y da la vida al mundo.
JESÚS

ÉTUVE RIEN 
EL COMIENZO
1. Aquel que estudia el Libro está
prometido a la vida, sea cual sea su
apariencia en el mundo.
1'. Aquel que rechaza el Libro está
prometido a la muerte, sea cual sea su
seguridad en el mundo.
2. Cuando nos acerquemos al Señor y a su
santa verdad de vida, seremos vueltos del
revés y sacudidos como sacos, y todo
nuestro saber y toda nuestra pretensión
caerán en la nada.
2'. Pues la plenitud de la revelación divina
exige nuestra pobreza total y nuestra
entera libertad de espíritu y de corazón.

2". El espíritu rebelde y los que le siguen
prefieren permanecer en la muerte y
perecer, antes que someterse obedeciendo
al amor. ¿Tendremos éxito donde el Señor
ha fracasado? Y ¿permaneceremos allí de
donde él se ha retirado?

3. La sabiduría del mundo es un juego del
espíritu del hombre.
3'. La sabiduría de Dios es un juego de los
elementos naturales.
4. Cuando comencemos la búsqueda de
Dios, seremos imprudentes y estaremos
expuestos como pájaros. Cuando
terminemos la búsqueda de Dios, seremos
prudentes y estaremos ocultos como
serpientes.
4'. Hay una solución a todo para el que
tiene el valor de esperar, pues todo lo que
se deshace por un lado se rehace también
por el otro, mediante la paciencia de los
actos de la fe.
5. ¡Oh, sacerdotes del Señor encarnado!,
¡oh, fieles de la Madre bienamada!, venid
al Libro de la renovación que os hará
penetrar en las profundidades y que os
conducirá a las alturas de vuestras
religiones, donde brilla la única luz del
Único Amor.
5'. Os proponemos locamente la gracia y
el amor de Dios, y sembramos sin medida
su verdad y su perdón. ¿No os levantaréis
como un santo maná engendrado por
Dios? Y ¿no llenaréis sus brazos tendidos
hacia vosotros?
6. El Señor nos colmará en nuestra
soledad y arrastraremos a los pueblos
en nuestro surco hasta su gloria
resplandeciente y perfecta, a fin de que
sean puestos en sus manos los que le
pertenecen desde toda la eternidad: los
amados de su corazón que vienen a él en
sus corazones.
6'. ¡Oh, Dios mío!, yo soy un pobre
miserable, ignorante y débil entre todos, y
tú me colmas más allá de todo límite; esta
es tu manera maravillosa de burlarte y
reírte de mí, que lloro tanto y tanto por tu
belleza y tu bondad sepultadas en el
corazón de mis hermanos exiliados.
7. ¡Oh, amigos!, el Señor está oculto en
vosotros, y espera de la fe de vuestra
inteligencia y de la buena voluntad de
vuestro amor que le dejéis llegar a ser el
compañero todopoderoso que libera de las
manos de la muerte. ¿No os dejaréis
infantar en la vida, por las manos muy
expertas del Único?
7'. Preferimos permanecer desconocidos
por los hombres sobre la tierra y ser
reconocidos por el Señor en el cielo, pues
la gloria del mundo es un humo que se
dispersa en las tinieblas, mientras que la
gloria de Dios es un humo que se
condensa en la luz.
¿Quién sabe esto ahora?
8. Los poderosos del mundo no aceptan
nuestro trabajo y rechazan el Libro,
creyendo desanimarnos dejándonos
perecer; pero el Señor nos colma en
secreto de su arte y de su amor, y henos
aquí más rico que los más ricos, y he aquí
a esos mismos ricos más despojados que
los más miserables.
¡Oh, milagro del don que no se agota!
8'. ¡Oh, mi Señor!, tu alegría me invade
como un dique que se rompe, y heme aquí
barrido, andando sobre la cabeza, con toda
mi razón hundida y titubeando como un
borracho, con gran escándalo de los
bienpensantes que me miran con
desprecio.
¡Y los dos nos reímos sin ni siquiera
poder decir una palabra!
«Un día negaremos, por todos los bienes
del mundo, lo que ahora ofrecemos
gratuitamente».
9. Henos aquí enfermos, envejeciendo
e inclinándonos cada vez más hacia
la tumba, pero nuestra alma espera
locamente tu socorro y tu favor, ¡oh,
Magnánimo que distribuyes el oro de la
vida a tus bienamados!
9'. ¡Tú, el Impecable y el Perfecto,
devuélvenos la salud, la juventud y la
inmunidad de nuestros cuerpos, a fin de
que, revestidos de tu gloria, te alabemos
santamente en tu eternidad!
10. Tu humor no es tan cruel, Señor de
justicia, pues los corazones de los hombres
están cerrados a causa de su buena
voluntad en explicar y organizar el mundo
sin tu amor, sin tu obra, sin ti, y la ceniza
de las ruinas recubre su inteligencia y se
traga su coraje sin que se cansen de
ignorarte.
10'. Señor del amor loco, te das sin medida
y debemos callar y esperar tu gran juicio
como impotentes y como pobres, llevando
tu secreto que nos colma más allá de toda
expresión. Y ya resplandecemos de tu luz,
pero las tinieblas no lo ven.
11. Volvámonos ciegos, sordos, mudos y
paralíticos a fin de que el Señor de vida
que dormita en nosotros entre en
su dominio y seamos hechos videntes,
oyentes, parlantes y obrantes en él, por él
y para él, sin ocuparnos del mundo ciego,
sordo, aullador y agitado.
11'. El que conoce, posee y toca la verdad
de Dios, ya no tiene sistemas, recetas,
explicaciones ni organizaciones que
proponer a nadie, pues el conocimiento
posesivo del amor divino libera a quien lo
alcanza, más allá de todo límite conocido
o desconocido.
12. No hemos esperado y buscado
discípulos, ni comunidades, ni iglesias,
pues hemos permanecido vuelto hacia
Dios todo el tiempo de nuestra búsqueda,
y si los discípulos vienen, si las
comunidades aparecen y si las iglesias
enjambran, es porque nos borramos cada
vez más ante el Señor que viene
resplandeciente de la salvación de Dios.
12'. Así, nuestra ofrenda será cada vez más
agradable a Dios, pues se acrecentará
constantemente con las almas de los
creyentes que esperan su luz de vida y que
encarnan su corazón inagotable y bueno;
pues sólo Dios es quien se humaniza en
nosotros y nos diviniza en él por su gracia
y por su amor.
13. Los que ignoran al servidor de Dios,
los que le olvidan y los que reniegan de él
son excluidos del consejo de Dios y de su
salvación.
13'. Estos caen en el abismo, pues cortan
estúpidamente el vínculo que les une al
cielo de eternidad.
14. La comunidad de los hijos de Dios está
en cada hogar sometido a Dios.
14'. Y cada hogar santo está en la
comunidad del Señor Dios.
15. Rezaremos así para la comida:
«Gracias Señor, que te entregas para
nuestro alimento bajo el velo tenebroso
de las criaturas terrestres. Haz que
la digestión se realice en nosotros
perfectamente, a fin de que recibamos tu
vida preciosa y que rechacemos el veneno
de la muerte».
15'. Rezaremos así para la comunión:
«Gracias Señor, que te das a nosotros
para nuestra salvación, bajo el velo
luminoso de la criatura celeste. Haz que tu
vida gloriosa resplandezca en nosotros
para siempre, después de haber aniquilado
la abominación del pecado de muerte que
nos mantiene en la agonía del exilio».
16. Si no me conoces cuando soy
voluble...
16'. no me encontrarás cuando soy Sabio.

17. Somos ignorante ante los sabios triunfantes.
Estamos extraviado ante los imbéciles triunfantes.
Somos inútil ante los trabajadores triunfantes.
Estamos loco ante los razonables triunfantes.
Somos miserable ante los ricos triunfantes.
Somos réprobo ante los bienpensantes triunfantes.
Estamos perdido ante los tranquilizados triunfantes.
Somos despreciable ante los poderosos triunfantes.
Somos oscuro ante los inteligentes triunfantes.
Estamos sepultado ante los agitados triunfantes.
Estamos avergonzado ante los hipócritas triunfantes.
Somos estúpido ante los iluminados triunfantes.
Somos incapaz ante los mañosos triunfantes.
Somos mudo ante los discursistas triunfantes.
Somos idiota ante los astutos triunfantes.
Somos cobarde ante los héroes triunfantes.
Somos desertor ante los enrolados triunfantes.
Estamos desplazado ante el mundo triunfante.
¿Es quizá también porque somos verídico y saludable ante los
hijos de Dios triunfante?

18. Seremos tratados como parásitos en
nuestras propias familias, y sufriremos los
reproches de los razonables a causa de
nuestra búsqueda del Señor de vida.
18'. Si somos despreciados, desanimados y
vejados en nuestra santa búsqueda, ¿no es
la marca de Satán que nos aparta de la vía
de la salvación?

18". Nos apartaremos de los insensatos
que sólo tienen desánimos, reproches y
sarcasmos que oponer a nuestra búsqueda
de la salvación de Dios, y les dejaremos en
manos de Satán, al que han escogido por
consejero y por maestro, pues el absurdo
mismo de su condición no les revela el
estado lamentable en el que agonizan sin
esperanza.

19. Todo lo que hacemos para el mundo
no nos da ningún derecho sobre el mundo,
pero aumenta nuestros deberes y nuestras
cargas para con él.
19'. Todo lo que hacemos para Dios nos
somete toda su creación y nos vuelve
libres en ella.
20. Todos hemos caído sobre un montón
de inmundicias donde los brutos acampan,
y que los más inteligentes intentan
organizar vanamente.
20'. Los santos nos proponen la paciencia
y el desapego en vista de nuestra
liberación futura. Sólo los Sabios nos
enseñan a separar la vida de la muerte a
fin de revivir en la libertad de los hijos de
Dios.
21. Los hombres ignorantes de Dios nos
proponen recetas miríficas para aderezar la
basura donde agonizamos. Pero,
desgraciadamente, la basura permanece
como es, y su olor es insoportable y su
sabor es mortal, a pesar de todos los
sistemas con los cuales la recubren
hábilmente.
21'. El Señor Dios ha trazado una vía
misteriosa y muy evidente, a fin de que
todos podamos salir del barro donde
hemos caído por desobediencia a su santo
mandamiento. Él la revela a sus hijos
arrepentidos que hacen su voluntad y
realizan su obra.
22. Si el Señor se retira de nosotros y si
desvariamos en nuestras visiones y en
nuestras palabras como los sordos y como
los ciegos del mundo profano, nos
retiraremos en el silencio y nos
convertiremos en alumnos de los sordos y
de los ciegos, que nos enseñarán la
humildad y la prudencia por su ignorancia
y por su temeridad.
22'. Y si el Señor nos visita nuevamente,
permaneceremos silenciosos y secretos a
fin de no exponernos a ser desmentidos
públicamente por acontecimientos
diferidos. Y si el Señor nos empuja a
profetizar en el mundo, resistiremos hasta
el límite de nuestras fuerzas a fin de estar
muy seguros de que es él quien habla en
nosotros, y nosotros mismos quienes
hablamos en él.
23. Evitaremos todo alimento que se
corrompe violentamente con infección,
todo lo que es fabricado y falsificado por
los hombres, y todo lo que se nos resiste
porque no se ofrece por sí mismo. Así, no
aumentaremos estúpidamente en nosotros
y fuera de nosotros la pesada carga de la
muerte.
23'. Buscaremos todo alimento que se
conserva naturalmente sin pudrirse, todo
lo que es directo y natural, y todo lo que se
ofrece por sí mismo, que venga de la tierra
y del cielo, a fin de aumentar en nosotros
el buen olor de vida que no perece. Así,
prepararemos inteligentemente el día de la
resurrección.
24. Eléonore viene muy pequeña al Libro,
pero el Libro la hará muy grande. ¿No la
cubrirá el Señor con su perfume exquisito?
Ella oye y ve.
24'. Ser hijo de Dios es un maravilloso
estado, pero ¿quién puede mantenerse en
él aquí abajo sin desfallecer ni fallar?
25. Nuestro paso aquí abajo no habrá sido
inútil si hemos conseguido volver a dar a
los humanos, exiliados en la agonía de
este mundo, la esperanza de la salvación
de Dios y el gusto por su búsqueda
inmediata.
25'. El Señor en persona testimoniará
por nosotros el día del gran juicio, y
confirmará nuestra empresa filial; y sus
supervivientes nos alabarán por nuestra
obra fraternal.
26. Hemos hecho hincapié en la muerte
que tiene al mundo entre sus garras ciegas,
pero también hemos puesto el dedo sobre
la vida que se renueva constantemente a
través de ella.
26'. Hemos hecho recordar la cerradura
terrestre y la llave celeste que abren la
puerta de la estancia de la vida
bienaventurada, donde los hijos de Dios se
regocijan de la alegría del Único
Esplendor por la eternidad.

26". Así, hemos perdido deliberadamente
nuestra vida en este mundo mezclado a fin
de salvarla en el reino de Dios.


27. Los sencillos conservan su religión, en espera de ser salvados
milagrosamente.
Los astutos se burlan de su religión, en espera de ser ridiculizados por sus
propios sistemas.
*
Los mediocres desecan su religión, en espera de volver al polvo.
Los rebeldes combaten su religión, en espera de ser destruidos por su propia
rebelión.
*
Los bienpensantes halagan su religión, en espera de ser alabados por ella.
Los incrédulos desprecian su religión, en espera de negarse a sí mismos.
*
Los hábiles adornan su religión, en espera de ser aplastados por el peso de sus
complicaciones.
Los hipócritas corrompen su religión, en espera de pudrirse en el infierno.
*
Los fieles mantienen su religión, en espera de ser sostenidos por ella.
Los infieles abandonan su religión, en espera de ser abandonados por las que
ellos mismos se hacen.
*
Los sabios suprimen su religión, en espera de ser pulverizados por su ciencia
profana.
Los inteligentes explican su religión, en espera de ser desmentidos por el
absurdo.
*
Los laicos olvidan su religión, en espera de perderse en el mundo.
Los clérigos se instalan en su religión, en espera de ser establecidos en el cielo.
*
Los santos viven su religión, en espera de saborear su jugo espiritual.
Los Sabios escarban en su religión, en espera de encontrar su substancia
corporal.
*

28. El Señor nos perdona y nos hace ver
su salvación a pesar de nuestro extravío y
de nuestros crímenes.
¿Qué perdón y qué salvación propone
así el Señor a los hombres extraviados en
la muerte?
28'. Cada extraviado y cada criminal
puede esperar obtener el perdón y la
salvación del Señor, si se lo pide sincera
y tenazmente. ¿Qué esperanza y qué
consuelo proponemos, así pues, a nuestros
hermanos humanos?

29. Desgraciadamente, el caos de la
muerte no es una ilusión.
Desgraciadamente, el espíritu rebelde no
es una ilusión.
Desgraciadamente, el pecado mortal no
es una ilusión.
Desgraciadamente, el mal que nos habita
no es una ilusión.
Desgraciadamente, la agonía del mundo
caído no es una ilusión.
29'. Afortunadamente, la tierra prometida
no es una ilusión.
Afortunadamente, el Señor de vida no es
una ilusión.
Afortunadamente, la encarnación del
viviente no es una ilusión.
Afortunadamente, el remedio de vida no
es una ilusión.
Afortunadamente, la salvación del
mundo arrepentido no es una ilusión.

30. Habrá un juicio general que retribuirá
a cada uno según su fe y según las obras
de su fe, y todo lo que no resista al fuego
será reducido a cenizas y no contará para
nada así como su autor.
30'. Los que hayan triunfado en las obras
del mundo estarán aterrados y mudos
de estupor, y su sorpresa sólo podrá
equipararse a su desesperación por haberse
equivocado tan groseramente.

30". Los hijos de Dios y sus salvados
serán testigos de la ruina de los astutos y
de su hundimiento final.

31. Buscaremos al Señor de sabiduría con
una paciencia de loco, sin dejarnos distraer
por el mundo caído ni por sus obras vanas.
31'. Entraremos en el corazón de nuestras
Escrituras reveladas a fin de encontrar la
perla oculta, en lugar de flotar sobre ellas
y encallarnos en el mundo profano.
32. Ni los orgullosos ni los delirantes que
se adhieren a las falsas doctrinas del
mundo podrán recibir la inteligencia del
Libro, ni apoderarse de él, ni valerse de él.
32'. ¿Dónde están los negros, dónde están
los blancos, dónde están los amarillos,
dónde están los rojos que han
permanecido simples y creyentes, que
recibirán el reino prometido por el Señor y
entrarán en su herencia santa?
33. Pedimos tres veces perdón a los que
hemos ofendido o perjudicado durante el
tiempo de nuestra locura, y pedimos mil
veces perdón a Dios por nuestras ofensas y
por nuestros crímenes cometidos durante
nuestro extravío.
33'. ¡Oh, milagro del amor divino! Los
bienpensantes niegan tres veces su perdón,
pero el Señor de compasión concede el
suyo a la primera petición, pues está ahí
como un mendigo a la puerta de nuestro
corazón, esperando que consintamos
abrirle.
34. Es un pecador quien habla, un hombre
corriente que busca a Dios en medio de los
inconvenientes del mundo, con un oficio
miserable, sin estímulo y sin ayuda de
nadie.
34'. A fin de que los más aprisionados, los
más abandonados y los más desprovistos
cobren ánimo y no desesperen de llegar al
reino escondido que libera de toda tristeza,
de toda miseria y de todo mal.
35. No intentaremos combatir a nuestros
perseguidores, pues nos hundiríamos con
ellos en el barro hediondo de la muerte.
Los daremos a conocer públicamente, les
rogaremos, les perdonaremos, huiremos de
ellos y los olvidaremos.
35'. Roguemos igualmente a Dios a fin
de que nos libre de sus persecuciones
abriéndonos las puertas del jardín secreto,
donde el odio y la muerte no tienen
acceso, pues allí donde está la vida pura
también está el amor puro.

36. Los que únicamente buscan
organizarse siempre mejor en este mundo
caído olvidan el reino prometido por Dios
y se hunden cada vez más en el exilio de
la agonía y de la dispersión, donde
permanecerán durante la eternidad.
36'. ¿No vemos la vanidad de la buena
voluntad de los hombres y la absurdidad
de sus esfuerzos para organizar este
mundo mezclado de muerte? ¡Ah, si los
creyentes tuvieran la locura de creer
verdaderamente, emplearían su buena
voluntad en rebuscar la salvación de Dios
y el reino del Único estaría muy próximo!
37. Hay una gran liberación en volverse
como un muerto en las manos de Dios.
37'. Pero hay una mucho mayor en
volverse como un vivo en su corazón
resplandeciente.
38. Debemos proclamarlo con fuerza: La
fe sin la esperanza de la salvación de Dios
es vana.
La humildad sin la búsqueda de la
salvación de Dios es vana.
La paciencia sin la práctica de la
salvación de Dios es vana.
Pues acaban en la fosa de la muerte, al
igual que la incredulidad, el orgullo y la
violencia, en este mundo habitado por el
mal que no perdona.
38'. Así pues, no proponemos una
resignación pasiva ante la agonía del
mundo, ni un embrutecimiento bestial ante
la muerte que lo habita, como hacen
ciertos ascetas que han mesurado la
vanidad de las obras humanas, pero que no
saben que la salvación de Dios es el
medicamento celeste que salva de la
muerte y de su séquito de miserias y
desesperos infinitos. ¿No ha dicho el
profeta : «Buscadme y vivid», dejando
hablar a Dios?
39. Todas las etiquetas que los
esterilizadores de vida querrán colocarnos
no añadirán ni suprimirán nada a la
formidable propuesta del Libro, que va
dirigida a todos los humanos dotados por
Dios de la inteligencia necesaria para la
realización de su salvamento aquí abajo.
39'. Desgraciadamente, el juicio ha
empezado y el Libro apenas está naciendo
en el mundo, mientras que los hombres
rehúsan el perdón y la salvación de Dios
que les es propuesta en las Escrituras
santas, mientras que se apartan de sus
religiones reveladas, donde no ven más
que supersticiones y morales muertas.

39". Mientras, el mundo camufla cada vez
más hipócritamente la desgracia y la
muerte, sin que nadie nos libere de ellas
verdaderamente.

40. Busquemos asiduamente al Señor de
vida mientras todavía estamos a tiempo,
pues cuando topemos con el absurdo, será
demasiado tarde. Y a pesar de nuestros
disfraces, sólo encontraremos la falsa
puerta de la embriaguez, el muro del
desespero o el abismo de la locura.
40'. Cuando la desgracia y la muerte
caigan sobre nosotros, las buenas palabras
y el auxilio de los nuestros nos parecerán
vacíos e inútiles, pues nuestra soledad será
tal que nuestros propios pensamientos y
nuestras propias obras nos parecerán
insensatos y vanos.
41. La inspiración sin la acción es
impotente y la acción sin la inspiración es
ciega. Ambas reunidas constituyen la
perfección de la obra humana.
41'. El arte sin la naturaleza es impotente y
la naturaleza sin el arte es ciega.
Ambos reunidos constituyen la
perfección de la obra divina.
42. El castigo de los malvados será ver
que sus maldades han servido para la
salvación de los creyentes sin que se den
cuenta y que no se han perjudicado más
que a sí mismos.
42'. La recompensa de los hijos de Dios
será ver que sus auxilios han servido tanto
para su propia salvación como para la
de los que ayudaban sin esperanza de
recompensa.
43. Un versículo del Libro iluminará al
verdadero hijo de Dios, mientras que todo
el Libro cegará a los hijos del mundo
profano. Es la justicia de Dios que hace
que cada cual se juzgue a sí mismo sin
saberlo.
43'. Una palabra, un gesto, instruyen al
que alberga en sí el Espíritu de Dios,
mientras que toda la creación no enseña
nada a aquellos que cuentan con su propia
inteligencia. ¡Se ridiculizan ellos mismos
y no lo saben!
44. Los optimistas triunfantes que quieren
organizar el mundo negando la desgracia y
la muerte que lo habitan nos dan
escalofríos, pues se han puesto a correr
para llegar más de prisa a la fosa de donde
no se vuelve, y la multitud de los ciegos
los aclama y les sigue, cantando un himno
de victoria que cubre la voz de los profetas
enviados por Dios.
44'. Somos pesimista cuando volvemos a
recordar la vanidad de los esfuerzos de los
hombres para organizarse y para salvarse
en este mundo caído, pero somos
optimista volviendo a recordar la
salvación de Dios prometida a los
hombres sencillos y creyentes.
Desgraciadamente, ¿cuántos creen aún en
el salvamento espiritual y corporal del
hombre exiliado aquí abajo, si ya nadie
cree ni siquiera en la caída antigua?
45. «¿A qué se juega hoy en día en el
mundo?», preguntan los profanos curiosos
del vacío. Y los verdaderos creyentes
responden: «No lo sabemos, pues la
búsqueda de la salvación de Dios nos
impide ocuparnos de saber a qué juega el
mundo actualmente».
45'. Los que descuidan la búsqueda de la
salvación de Dios cometen un crimen
contra ellos mismos; pero los que
persiguen a los buscadores de la salvación
de Dios cometen un crimen contra todos.
¿Acaso no está también aquí el pecado que
no será perdonado? Y ¿no son éstos
también los malditos que serán arrojados a
las tinieblas exteriores?
46. ¡Oh, mujeres obtusas e ignorantes,
tened mucho cuidado con no oponeros a
la búsqueda de la salvación de Dios en
nombre de vuestras pequeñas razones
profanas, que prolongan vuestra agonía en
este mundo, pero que no os liberan de ella!
46'. ¡Oh, mujeres razonables y ciegas, no
os opongáis estúpidamente a la santa
búsqueda de vuestros compañeros, pues
seríais excluidas de la salvación de Dios
desde este mundo, y vuestro castigo sería
irremediable! Ayudadles, más bien, con
amor, a fin de participar en su recompensa
y en su salvamento.
47. Todo nos sirve si servimos a Dios y a
su creación rectamente.
47'. La luz aparecerá como un punto en las
tinieblas y crecerá hasta el día de Dios.
48. Hay que decirlo y repetirlo: la
revelación más auténtica, la más precisa y
la más realizada del misterio de vida y de
la salvación de Dios se encuentra en los
libros conocidos de los profetas de Dios y
en los libros desconocidos de los Sabios
de Dios. ¿No es nuestra religión un
símbolo vivo del misterio oculto en todos
los tiempos? ¿Es que ya no lo vemos? ¿Es
que ya no lo oímos?
48'. El Señor de vida bien se ha encarnado
una vez universalmente para la salvación
de todos, y también volverá una vez
universalmente para el juicio de todos;
pero debemos saber ahora que ha
venido desde el comienzo, que viene
presentemente y que aún vendrá en
particular para la salvación de algunos.
49. Es una nueva e inmensa revelación la
que hacemos aquí, a fin de que cada
creyente cobre ánimo y emprenda
audazmente la búsqueda de la salvación de
Dios, siempre presente y siempre posible
en este mundo.
49'. Desgraciadamente, también aquí
habrá muchos llamados y pocos elegidos,
pues la mayoría de los creyentes prefiere
permanecer en la nostalgia de la salvación
pasada y en la esperanza de la salvación
por venir, antes que emprender la
búsqueda de la salvación presente.
50. Los incrédulos que intentan forzar el
secreto de Dios y los que tratan de violar
la santa naturaleza, serán destruidos desde
dentro y desde fuera por su propia malicia
y por su propia rebeldía.
50'. Los creyentes que oyen la palabra de
Dios y que la realizan ayudando la santa
naturaleza, serán salvados dentro y fuera
por su propia simplicidad y por su propia
obediencia.
51. Dios ha dado a cada uno la suficiente
inteligencia y la suficiente simplicidad
para que realice fácilmente su propio
salvamento aquí abajo penetrando la
palabra revelada.
51'. Desgraciadamente, muchos desprecian
su parte de inteligencia y se vuelven como
brutos ante la enseñanza del Único.
Muchos también desprecian su parte de
simplicidad y se vuelven como simios
vanidosos ante la palabra de Dios.
52. Roguemos para que la urgencia
aterradora de la búsqueda de la salvación
de Dios se nos vuelva evidente antes
de que sea demasiado tarde para
emprenderla.
52'. Pues el infierno estará hecho de este
pesar y, aún más, de la facilidad pasmosa
de la salvación que nos habrá sido
propuesta vanamente en este mundo.
53. La salvación de Dios es la ciencia más
experimental que pueda haber, pues es la
ciencia del Dios que ha creado el mundo y
los universos que lo rodean, ¡y éste no
delira abstractamente en el vacío!
53'. Volvemos a decir la revelación
enorme por ser increíble: Dios envía su
esencia santísima que se encarna en la
purísima substancia del mundo para la
salvación de toda la creación caída.
Comprenda quien pueda.
Experimente quien quiera.

53". Consideremos la NAVIDAD.
Penetremos la NAVIDAD. Imitemos la
NAVIDAD. Adoremos la NAVIDAD.
Cantemos la NAVIDAD.

54. Sin la bendición de Dios, somos
totalmente impotentes para manifestar
aquí abajo la vida del Señor de
resurrección.
54'. La luz de Dios primero fecundará
nuestras tinieblas interiores, después,
nuestras tinieblas manifestarán la luz de
Dios.
55. Toda la creación de Dios puede
participar en la salvación de Dios por
mediación de los Hijos de Dios. Así,
los animales, los vegetales e incluso los
minerales pueden ser restituidos en la
gloria y en la inmortalidad del Único;
nadie debe ignorarlo ni olvidarlo.
55'. ¿No es por efecto de la gracia del
Todopoderoso que el Libro es dado a los
hombres simples y de buena voluntad en
Dios? Y ¿no es por efecto de su justicia
que el Libro es rechazado y ridiculizado
por los malvados, por los astutos y por los
hipócritas?
56. Alegrémonos de ser varios para
ayudarnos mutuamente en la búsqueda de
la salvación de Dios, pues el que nos la
recuerda ahora ha estado solo para
reencontrar el camino antiguo invadido
por las zarzas de la ignorancia y del
olvido.
56'. Consideremos el estado del que nos
muestra el camino y que nos aparta las
zarzas y las espinas acumuladas por la
negligencia de los guardianes de la vía de
Dios. Consideremos su paso que marca
misteriosamente la ruta que debemos
seguir.
57. Si el mundo nos ignora o nos rechaza,
no luchemos contra el mundo para ser
reconocido o para ser aceptado por él.
Volvámonos más bien hacia el Padre
celeste y hacia la Madre terrestre que nos
colmarán de los bienes muy reales de la
vida.
57'. Así, ignorándonos o apartándonos de
los bienes aparentes de la vida profana, el
mundo nos salva del callejón sin salida de
la muerte y nos orienta hacia los bienes
eternos de la vida sin mezcla, donde el
Señor reposa con sus bienamados.
58. Muchos entre los mismos santos no
han visto ni tocado al Señor encarnado en
este mundo, pero son bienaventurados,
pues han creído sin ver ni palpar y su
recompensa brilla por fin en el cielo.
58'. Muy pocos entre los mismos santos
han visto y tocado al Señor encarnado en
este mundo, pero son bienaventurados,
pues han creído antes de ver y palpar, y su
recompensa ya brilla sobre la tierra.

59. La malicia de los malvados les permite
engañar y robar a los hombres durante
algún tiempo, pero jamás les permitirá
engañar y robar a Dios, ni tan sólo un
segundo. Esto está totalmente asegurado.
59'. La estupidez de los astutos les permite
burlarse de la revelación de la salvación de
Dios y oponerse a ella, pero jamás les
permitirá beneficiarse de ella, ni tan sólo
un segundo. Esto es totalmente cierto.
60. Los impíos y los muertos que
desbordan de energía para negar la
revelación de los Hijos de Dios y para
oponerse obstinadamente a la salvación
de Dios, se derrumban lamentablemente
cuando la desgracia les roza con su ala
oscura y cuando la enfermedad les habita
cierto tiempo.
60'. Toda su fuerza está constituida por la
negación de la vida divina y por el rechazo
de la salvación de Dios que les son
propuestas aquí abajo. Por eso, cuando el
demonio les abandona se convierten en
andrajos, pues la vida divina se ha retirado
de ellos, y quedan como peleles vaciados
de toda substancia, que agonizan
abandonados de todos.
61. Huyamos de la gente siniestra,
apagada, sin entusiasmo y sin ánimo, pues
ciertamente no es de Dios, y no
conseguiremos animarla, mientras que
sabrá muy bien desesperarnos y
arrastrarnos en su agonía ciega y sorda.
61'. Busquemos a nuestros hermanos en la
fe y en la esperanza de la salvación de
Dios, y conversemos con ellos de los
Santos Misterios que justifican nuestra
búsqueda diaria, y alegrémonos juntos de
la enormidad de la promesa de Dios que
justifica nuestra esperanza y nuestro
entusiasmo presentes.
62. Huyamos del mundo y de sus
múltiples cuidados, pues la lucha para
tener el derecho de agonizar en él
miserablemente es demasiado agotadora y
distrae demasiado de la búsqueda de la
salvación de Dios, que es lo único que
importa en verdad.
62'. Retirémonos en la paz y en la soledad
de nuestras santas comunidades, a fin de
poder concentrar toda nuestra atención en
la búsqueda de la salvación de Dios.
Cuando la hayamos encontrado, podremos
volver al mundo, si esto nos conviene.
63. El mundo caído es, en realidad, el
inmundo bajo el cual está oculto el
verdadero mundo que debemos
reencontrar y magnificar en Dios.
63'. Predicamos el cielo terrestre y la tierra
celeste, y no el cielo desencarnado ni la
tierra exiliada, como hacen los extremistas
que separan pero que no saben unir.

63". Deseamos el reino unido,
el reino completo,
el reino de Dios.

64. Una cosa es cierta: si nos creemos más
inteligentes que Dios y si pensamos estar
por encima de sus enviados, estamos
extraviados y perdidos sin remisión en el
exilio de la muerte.
64'. ¿No es nuestro revelador, nuestro
fundador, quien nos propone, con el
permiso de Dios, el medicamento
celeste que es el Salvador encarnado
milagrosamente para la salvación de los
hijos de Dios?

65. Estamos todos perdidos en este mundo
mezclado de muerte, y nuestro final está
inscrito en la inmundicia que nos habita.
65'. Así, perdidos por perdidos, ¿qué
arriesgamos al consagrar nuestra pequeña
prórroga de vida en buscar la salvación de
Dios, que es lo único que puede salvarnos
de la dispersión de la muerte?

65". ¿No es nuestro fundador quien
nos dice estas palabras sorprendentes,
trastornantes, pasmosas: «Todo esto está
presente ante vuestros ojos y al alcance de
vuestras manos, todos los días de vuestra
vida. Velad, pues, para ver y rogad para
conocer, antes de ser engullidos por la
muerte?»

66. Creéis ver lo que somos y os alegráis
de ello por nosotros y por vosotros.
«Si tu no me conoces en mi bajeza...
66'. Pero vemos lo que no somos y nos
entristecemos de ello por vosotros y por
nosotros.
no me encontrarás en mi nobleza».
67. El que contempla a su Señor y le
pide humildemente ayuda en todas las
circunstancias, es más santo que toda la
humanidad que intenta valientemente
reformarse y organizarse en el mundo sin
conseguirlo.
67'. No nos debemos agotar luchando
inútilmente contra nosotros mismos ni
contra el mundo, sino que hemos de
buscar sin tregua a Dios y su salvación,
que nos liberarán de la agonía de la muerte
perpetuamente mantenida aquí abajo.
68. El Libro ha sido escrito bajo la
inspiración del Espíritu. El autor es tan
ignorante y está tan desprovisto al
terminarlo como lo estaba al comenzarlo.
68'. ¿Quizás está todo oscuro?
¿Quizás está todo claro?
¿Quizás está todo claroscuro?
¡Sólo Dios lo sabe!

68". La búsqueda de Dios y de su
salvación es muy larga y decepcionante,
y los hombres prefieren contar
razonablemente con el trabajo de sus
manos para subsistir y para organizarse
aquí abajo.
Pues hay que estar loco para creer en
Dios y en su salvación, y hay que ser
demente para buscarlos en este mundo.
¡Y, sin embargo, aquí están esperándonos!
¿No está todo claramente enseñado en
nuestra sublime y profunda religión
revelada?


¿ Conocen los misterios de la
Naturaleza? Sin embargo, escriben.
CORÁN

Los que conocen la Naturaleza no
intentan expresarla con palabras, y los
que lo intentan, demuestran que no la
conocen.
CHUANG TZU

*

pueden leer los demás libros, desde aquí