jueves, 12 de febrero de 2015

El Final del Ciclo Vital - en you tube -



El Final del Ciclo Vital 

en you tube, desde aquí
https://www.youtube.com/watch?v=es_nL4ep8x0&feature=youtu.be


Hasta cuando debemos reencarnar? Este es uno de los frecuentes interrogantes del investigador espiritual. Que surge constantemente en la inquieta mente del aspirante, pero el contestar esta pregunta acerca de la duración de la vida de la humanidad no es fácil, pues al igual que no se puede predecir la encarnación de un ser humano, tampoco lo podemos hacer con la gran totalidad por falta de sabiduría. Sin embargo, tenemos el privilegio de conocer parte del Plan de Evolución del planeta, el cual ha sido investigado en la Memoria de la Naturaleza, y es equivalente al Panorama de la vida humana. El hombre se parece a la tierra y ésta al hombre. Nuestro planeta es un ser viviente en todo el sentido real de la palabra y experimenta su propia evolución. Nosotros vivimos dentro de la inmensidad del Ser Planetario y hacemos parte de su existencia, en tanto que éste evoluciona inmerso en la vida del Sistema Solar. La Tierra tiene sus propios ciclos cósmicos los cuales han sido estudiados por los Grandes Seres. Dentro de estos ciclos, en el actual período de evolución y a través de los mundos en los cuales se desarrolla el hombre, el planeta tiene siete grandes reencarnaciones en el plano físico, de las cuales llevamos tres y vamos un poco más allá de la mitad de la cuarta. Al final de cada encarnación nuestro Ser Planetario muere en todo el sentido de la palabra. La vida parece retirarse de él porcompleto y con ella toda la humanidad y todos los seres que lo habitan, los cuales pasan al mundo Etérico. Este proceso lleva cientos de miles de años durante los cuales el cuerpo Planetario sufre una gradual transformación en tanto que toda la vida entra en un gigantesco proceso postmortem al igual que los hace un hombre al final de cada vida. Del Mundo Etérico, las oleadas de vida pasan al Mundo Astral y luego al Mundo del Pensamiento hasta dar una vuelta de retorno, descendiendo nuevamente hacia los planos mas densos para un nuevo y gigantesco renacimiento planetario de la vida. El tiempo entre una reencarnación terrestre y la otra es de millones de años actualmente y durante éste lapso toda la vida planetaria prepara las condiciones de la futura existencia. Cada uno de estos ciclos vitales de renacimiento planetario es conocido como una Revolución Cósmica. Estamos actualmente en la cuarta de siete, del actual período de evolución. Esta Revolución Cósmica durante la encarnación terrestre se divide en siete grandes Épocas: Polar, Hiperbórea, Lemúrica, Atlántida, Aria, Nueva Galilea y Época de Oro. Hemos recorrido ya las cuatro primeras y estamos en la quinta o Aria la cual se subdivide a su vez en siete razas de las cuales han aparecido completamente cinco y está naciendo la sexta. Falta aún su florecimiento y la aparición de la séptima raza, y posteriormente las sexta y séptima Épocas para que termine esta cuarta encarnación terrestre, lo cual requerirá de algunos millones de años durante los cuales todos los seres humanos tendremos muchísimas vidas terrestres en forma consecutiva. Luego vendrán otras tres grandes encarnaciones terrestres o Revoluciones Cósmicas. Esto nos da una medida del largo camino evolutivo de la humanidad. 

Al final de la séptima reencarnación terrestre de este período evolutivo, el mundo Denso Químico se replegara completamente y todas sus fuerzas serán elevadas en vibración y superimpuestas en el plano Etérico y ya nadie encarnará más en cuerpos físicos. Todo este largo proceso permite un lento pero efectivo perfeccionamiento de la vida evolucionante. Al final de éste período evolutivo, toda la humanidad o por lo menos la gran mayoría habrá alcanzado una altura similar y superior en jerarquía a la de los Ángeles actuales los cuales a su vez habrán subido un peldaño más en la escala. 

El tiempo que falta para todo esto es el necesario para que todo ser humano alcance la perfección en lo que concierne al plano físico. 

Aquellos que se rezaguen tanto que no sean capaces de alcanzar el desarrollo esperado, serán sacados de éste esquema evolutivo, siendo éste el caso de los magos negros y seres que trabajan con fuerzas oscuras. Aquellos adelantados en su trabajo como los pioneros de la humanidad, dejarán de encarnar desde mucho tiempo antes de finalizar éste ciclo terrestre, siendo éste el caso de los Iniciados. Nadie que no alcance el punto de evolución necesario puede escapar de la cadena de reencarnaciones porque mientras sea indispensable aprender debemos retornar a la escuela de la vida. Si estamos encarnados, todavía no ha terminado nuestro trabajo en la Tierra. 

Durante todos los renacimientos del planeta hemos estado presentes y en la actual Época Aria hemos encarnado en muchas razas, miles de veces, en diversos países del planeta. 

Muchos anhelan la muerte como la suprema liberación de sufrimiento pero el conocimiento del proceso postmortem nos revela que si bien nos podemos quitar el lastre de la enfermedad en forma temporal al morir, no podemos eludir el Karma entre uno y otro lapso de existencia. Aquellos que desean no volver al mundo Físico, el cual identifican con el sufrimiento, desconocen por completo el verdadero valor de la vida en esta maravillosa escuela de la experiencia. Desde el punto de vista de la evolución es deseable el vivir encarnaciones lo más largas y fructíferas posibles con el objeto de derivar de ellas la máxima sabiduría. La perfección es el precio a pagar por la liberación de la rueda de la vida y el único camino para lograrlo es el Sendero de Santidad que se recorre por la vida espiritual verdadera. Nos libraremos del Karma únicamente cuando dejemos de quebrantar la Ley Cósmica, y esto solo es posible gracias a la sabiduría que nos aporta el conocimiento real del Universo. 

Al terminar este Período Terrestre, luego de la séptima encarnación física de la Tierra, no habrá terminado nuestra evolución pues un futuro desarrollo le espera al cuerpo Etérico, al cuerpo Astral y al Mental. En sucesivos períodos evolutivos no encarnaremos en cuerpos Densos pero si en vehículos Etéricos porque entonces el éter será la clase de materia más densa del Sistema Solar. Tales cuerpos serán perfeccionados hasta alcanzar el conocimiento total del Éter y sus fuerzas y el hombre alcanzará una altura superior a la de los Ángeles actuales. Luego, la Vida Planetaria dejará de encarnar en el Éter y vendrá un nuevo período donde el hombre vivirá en su cuerpo Astral hasta perfeccionarlo y alcanzar un desarrollo similar y superior al de los Arcángeles actuales. 

Finalmente, el ser humano solo vivirá en su cuerpo Mental hasta que logre su perfección y llegue a ser como los Señores de la Mente convirtiéndose en un Creador en los planos Físico, Astral y Mental. Cada período evolutivo o ciclo de siete encarnaciones planetarias dura billones de años y cuando se completen siete de estos (actualmente vamos en el cuarto), todos los mundos de este Sistema se habrán replegado en sí mismos y todas sus energías se condensarán en la consciencia del Divino Arquitecto del sistema Solar el cual habrá cumplido su Plan y se retirará a la Vida Una a descansar junto con todos los seres que lo integran para despertar luego de muchas edades de reposo y preparación a otro nuevo Día de Manifestación, pues los Sistemas Solares al igual que los hombres y los Universos tienen sus Días y sus Noches, sus vidas y muertes, pues tal como es arriba así es abajo como lo anuncia la infinita Ley de Analogía. 

Al finalizar el presente Período Terrestre, el cuerpo Denso habrá alcanzado un alto grato de perfeccionamiento que es inconcebible para la Mente común de la actual humanidad. El hombre habrá logrado el dominio de sus bajas pasiones y el Amor reinará sobre la Tierra. Un alto grado de conocimiento será alcanzado y la mayoría de la humanidad habrá desarrollado la Laringe Creadora, un órgano que le permitirá modificar a voluntad la estructura de la materia y cristalizar moléculas en el mundo Denso. El Poder del Verbo hará del hombre un creador gracias a la transmutación de la fuerza sexual en Divina Pureza. EI soñado Paraíso será una realidad y cada ser humano habrá logrado un contacto verdadero entre su Espíritu y sus vehículos. Dos sentidos más se habrán desarrollado en toda la raza humana: la intuición espiritual y la clarividencia verdadera. El planeta será muy diferente de lo que es ahora pero al igual que ocurre con el destino de un individuo en particular, sólo podemos vislumbrar en un leve bosquejo las principales escenas del Plan de la Vida Planetaria. La verdadera historia solo está al alcance de los Iniciados y la última palabra solo puede ser contemplada por la Mente Divina.

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del libro  "El Misterio de la Vida:  Antes y después de la muerte"
José Vicente Ortiz Zárate

miércoles, 11 de febrero de 2015

El sendero espiritual: La vida verdadera y el triunfo sobre la muerte - en you tube -


El sendero espiritual:
La vida verdadera y el triunfo sobre la muerte

    El conocimiento espiritual de la Vida Planetaria, Solar y Cósmica demuestra que la muerte no existe realmente en el sentido que ha sido concebida por la masas humana. Sólo hay cambio y transformación constantes y un fluir continuo de la vida en todo instante y en todos los seres.  La evolución es un movimiento continuo en todos los planos y el aniquilamiento total no existe para ningún ser, pues todos viven en la eternidad del cosmos.   Sólo la venda de la ignorancia y la ceguera espiritual han creado el fantasma del miedo a la Parca y el gigantesco espectro de la muerte.  ¿Acaso puede existir la aniquilación dentro de la Vida Una?.  La unidad del Todo es indestructible.  Las formas perecen solo aparentemente en un proceso constante.  Es la creación en su obra infinita.

    El hombre nace y muere en cada encarnación porque el Espíritu Verdadero, La Chispa de la Llama Divina que es, pertenece a la profundidad del Cosmos, y en el mundo Denso hay una escala de vibración que lo aprisiona.  El Ego es la mariposa y el cuerpo su capullo.  La muerte es el vuelo de la Libertad.  ¿Cual es entonces el objetivo de una vida?.  Indudablemente que no es el de adquirir poder, fama o fortuna.  Tampoco es el de encontrar un pareja ideal.  Todas estas cosas con perecederas, son las simples vanidades de éste mundo que no van allá del último suspiro. El verdadero sentido de la vida humana es la transformación espiritual de las facultades divinas latentes, en poderes dinámicos, para convertirnos  en creadores cósmicos.  La investigación espiritual nos dice que para esto son nuestro poder interior, el cual se logra mediante la expresión verdadera del Amor Universal.  El primero es el camino del Sabio, el segundo el del Místico, y en la unión de los dos está la clave de la felicidad.

    Pero la gran mayoría de los humanos no buscan cultivar grandes ideales.  Todos sus sueños son la gloria, de enriquecimiento material, de querer ser los primeros más que los mejores, de placeres, de amores egoístas, de vana sensualidad.  Pocos son los que buscan un crecimiento anímico.  Vemos por doquier a las gentes inmersas en los papeles que representan en este escenario de la vida, cristalizados en su personalidad, como si el mundo no existiera más allá de tres dimensiones.  Todas sus energías están puestas en mantener sus empleos, sus riquezas, sus seres queridos.  El miedo les acompaña en todo instante  (la proliferación mundial de las compañías de seguro es una prueba de esto).  La humanidad vive constantemente preocupada por el mañana y se ha perdido la fe en la Divina Providencia que da a cada cual lo que necesita para su evolución.  Aún vivimos llenos de apegos a todas las cosas y a todos los seres.  Los que no temen a su muerte sí lo hacen ante las de sus seres queridos porque no han logrado desprenderse verdaderamente del patrón mental de aniquilación y aún creen inconscientemente que la vida puede ser arrebatada.

    Aún vemos a los llamados deudos vestirse de luto para ahondar su propia tristeza y angustia con un ropaje oscuro que en nada beneficia a los que partieron y sólo contribuye a ensombrecer sus vidas.  Aún vemos los cementerios llenos de personas que reverencian a los cadáveres en descomposición de sus antiguos familiares, porque en su ignorancia confunden los espíritus con los cuerpos.  Grandes traumas han sido ocasionados en muchos individuos ante la muerte de los seres cercanos.  Mucho hay que trabajar aún en el campo de los apegos terrenales.  La ambición ronda sin medida como en el tiempo de los atlantes y el egoísmo la sensualidad y la materialidad está a la orden del día en las vitrinas, espectáculos y medios de comunicación, invitando a la humanidad a la satisfacción de sus apetitos y no al crecimiento anímico.   Los sistemas sociales impuestos impulsan a los humanos desde niños a ir a la cacería de una profesión, de una "buena posición", de una fortuna, del poder o de la fama.   El resultado es lo que vemos actualmente.  Las gentes van atropellándose en el sendero de la existencia, arrollando al que se cruce en su camino con tal de alcanzar sus banales sueños o convirtiendo sus vidas en un espectáculo grotesco con tal de alcanzar el pináculo de la popularidad.  Hay poca o ninguna conciencia de la vida y mucho menos de la muerte.  En los funerales vemos tal ceguera en el llanto inconsolable y en los rostros deshechos, donde muchos quisieran que el que murió no hubiese partido. 

    Muchos anhelan la medicina mágica que pueda salvar al que agoniza o la pócima secreta que pueda prolongar la vida eternamente.  Pero nada de eso ha sido logrado por la humana ciencia, ni será alcanzado por aquél que no logre el desarrollo espiritual suficiente.   La inmortalidad del cuerpo es el sueño de muchos aprendices de magos, alquimistas y poetas, pero tal vez para el Iniciado en los misterios de la vida es algo más que un enigma, pues la victoria sobre la muerte puede ser realmente alcanzada y es uno de los objetivos del desarrollo evolutivo humano a cumplir, cuando hayamos llegado al final de este ciclo terrestre.

    El cuerpo físico responde constantemente a los impactos del mundo Mental, Astral y Vital, y son estas fuerzas las que permanentemente producen transformaciones en él.  Si existiera una armonía completa entre todas estas energías, el vehículo denso permanecería en perfecto estado de salud y solo podría ser abandonado cuando lo deseara la voluntad humana.  Sin embargo, aún estamos lejos de alcanzar tal equilibrio y los cuerpos Astral y Mental están destruyendo los tejidos físicos en tanto que el Etérico trata de reconstruirlos.  Además, nuestro excesivo enfoque de la conciencia en el plano material y la expresión contante de bajas pasiones emociones y sentimientos, hace que se produzca una cristalización rápida de la estructura, con lo cual los órganos se vuelven menos plásticos y más frágiles, produciéndose un envejecimiento y deterioro de la máquina corpórea.  El mal manejo de energías produce bloqueos en los canales vitales de conducción y la represión emocional ocasiona densificaciones quísticas y tumorales. La inconsciencia en el campo de la alimentación produce además un constante estado de intoxicación que contribuye a minar el augusto templo del espíritu.  El sistema vive en un continuo esfuerzo por depurarse consumiendo una gran cantidad de Éter Químico del cuerpo Vital y el abuso de la función sexual demanda trabajo para el Éter de Vida el cual debe ser repuesto.  Esto hace que una gran cantidad de estos dos éteres inferiores hagan parte de la mayoría de los cuerpos etéricos humanos, en detrimento de los ésteres superiores y permitiendo muy poco crecimiento anímico pues la falta o escasez de Éter Luminoso y Reflector incapacitan la correcta expresión del espíritu y la percepción de experiencia desde el plano Físico.

    La durabilidad del vehículo Denso disminuye con cada exceso de la comida, con cada alimento indebido, con cada abuso de la fuerza sexual (cada vez que la usamos sólo para gratificar los sentidos y no para la procreación).  Acortamos nuestra vida con todos los vicios, con el exceso de trabajo, con la exposición de la contaminación química electromagnética y radioactiva, con cada emoción no controlada y mal regulada, con cada pensamiento indebido y con cada acto en contra de las Leyes de la Naturaleza o fuera del ritmo Cósmico.

   
Antes de pretender alcanzar la divina inmortalidad, el hombre debe obtener y aplicar el conocimiento de las leyes universales en todos los planos, para vivir en armonía con ellas.  Ese es el duro y lento trabajo de la evolución en la Tierra.  El hombre debe conocer a cabalidad sus cuerpos y sus energías, y dominarlas sometiéndolas a una sabia voluntad.  El tiempo requerido para este trabajo es muy largo en condiciones normales, para el individuo que se contenta por ser uno más del montón, pero puede reducirse considerablemente a través del proceso de iniciación espiritual al cual se llega mediante una vida de rectitud, servicio, amor, pureza y santidad.  El recorrer este camino se le llama vivir una vida espiritual verdaderamente y lograrlo se necesita conocimiento y Amor Universal.

    Cuando se tiene la conciencia del proceso vital humano, cuando se comprende intuitiva y racionalmente el misterio de la vida y de la muerte, cuando se alcanza el conocimiento del Plan o por lo menos se tiene una idea estructurada del desenvolvimiento evolutivo de la Vida Planetaria, entonces la existencia terrenal cobra vida verdadera y se transforma en un sendero de búsqueda interior donde los apetitos y apegos materiales son reemplazados por elevados ideales.  La vida se convierte entonces en una maravillosa y continua experiencia de aprendizaje cósmico donde el sufrimiento kármico es mitigado por el valor que da la comprensión de los misterios y dónde el dolor deja de ser un látigo para convertirse en un Maestro.

   Aquel que vive bajo principios universales deja de desear riquezas, figuración, reconocimiento, placeres, poder y fama porque quien ama la sabiduría desecha lo inútil, lo vano del mundo.

      Como grandes triunfadores del ciclo vital, los Iniciados existen en todo el mundo y son los llamados pioneros de la evolución.  Su camino los conduce al Adeptado donde se alcanza el Poder del Verbo que permite ser creador en el mundo de la materia y en otros planos sutiles.  El Adepto es capaz de construirse un nuevo cuerpo físico cuando lo desee, sin necesidad de renacer como bebé y domina las leyes del mundo Denso completamente.  Alcanzar tal poder y tan grande triunfo sobre la muerte implica recorrer un camino arduo, disciplinado, de sacrificio, pero igualmente bello en sí mismo, donde el hombre debe despojarse de sus bajos instintos, de orgullo, vanidad, egoísmo, criminalidad, rencor, envidia, avaricia, lujuria, ira, venganza, gula, etc., abandonando para siempre tal escoria, confiando en la Divina Providencia y buscando las Señales de la Vida.    

    El camino comienza con la curiosidad intelectual o con el desarrollo de la mística, sin caer jamás en el fanatismo que vela la verdad y la reduce a un estrecho margen, impidiendo la amplitud de consciencia.  Es el deseo interno del Espíritu que lucha por liberarse del grillete de la ignorancia y de la insensibilidad espiritual.  Luego viene la disciplina alimenticia, vital, emocional y mental, donde el hombre desarrolla el principio del Amor, la sana alimentación, el respeto total por la vida animal que lo lleva al vegetarianismo, la tolerancia, la templanza, la paciencia, el valor, la caridad, el cultivo de pensamientos nobles y sentimientos sublimes.  Tal tarea espiritual implica una transformación absoluta que derriba las barreras sociales, culturales y pseudo-religiosas, y donde el ser humano aprende a confiar en la Sabiduría del Universo y se inclina por el servicio a la Raza, cuidando de que cada acto, sentimiento o pensamiento sean constructivos, amorosos, libradores, transformadores, de tal manera que su Karma va siendo cancelado por comprensión liberando poco a poco al individuo del sufrimiento al sembrar nuevas semillas que le permitirán en el futuro cosechar un Darma favorable, pues sabiamente va construyendo su destino.

    Posteriormente viene el periodo de Probación donde se comprueba si el individuo ha dominado su ambición, sus apegos, sus ansias de poder, su orgullo, su egoísmo, y sólo desea ser un servidor de la humanidad, uno que dirige y aplica sus fuerzas en aras del bien.  También se comprueba si cultivó el valor, la fortaleza interior, el amor que construye, la sabiduría y la voluntad.  Si no ha sido así, nuevos trabajos esperan al aspirante.  Si lo ha logrado, es aceptado como discípulo en los planos internos en una Orden de Misterios adaptada a su nivel de evolución, y gana el derecho a tener acceso a la Memoria de la Naturaleza.  El Discípulo alcanza la Iniciación, la cual es una experiencia interna, individual, única, que lo identifica plenamente con su realidad espiritual y lo hace reencontrarse con la Senda perdida, dándole la consciencia de los planos internos, de las Jerarquías que los habitan, de las fuerzas espirituales que están tras el movimiento de cada partícula del Cosmos.  El Iniciado sigue varios grados de investigación directa hasta alcanzar el nivel  de desarrollo evolutivo que tendrá un ser humano cuando la Tierra culmine su última encarnación en el plano Físico, dentro de millones de años. Este proceso puede llevarle varias vidas, pero al final alcanzará el Adeptado y posteriormente las Iniciaciones Mayores, que lo capacitan para desarrollar las facultades que esperan a la humanidad en futuros periodos evolutivos.  El Iniciado rompe el avance en espiral y avanza directo hacia arriba ahorrándose mucho tiempo pero empleando todas las energías de su vida para hacerlo.  El Adepto puede verdaderamente cantar como el salmista:  "¿Dónde está oh muerte tu aguijón y dónde oh sepulcro tu victoria?".



    La vida espiritual es la existencia verdadera y el triunfo sobre el espectro de la muerte.  Las Ordenes de Misterios que funcionan en el plano Etérico son las depositarias de las divinas verdades acerca de la vida del Cosmos.  Algunas tienen escuelas en la Tierra, llamadas Fraternidades, las cuales imparten las primeras enseñanzas acerca del Sendero, pero que quede bien claro que las Ordenes de Misterios no funcionan en el Mundo Físico Denso y que las que pretenden ser verdaderas escuelas contactadas y buscan miembros vendiendo cursos y lecciones a cierto precio no lo son realmente.  Los Maestros verdaderos  son Hermanos Mayores, Iniciados de alto grado y ellos jamás buscan a nadie.  Todo el que desee ponerse en contacto con ellos debe ganarse el derecho a encontrar el Sendero mediante una vida de rectitud.  El viejo aforismo dice:  "Cuando el alumno está preparado aparece el Maestro y sólo entonces".  Esta es una realidad y nadie debe temer ser descuidado.  Las Ordenes de Misterios no publican avisos en los medios de comunicación para invitar a nadie.  Solamente quien ha hecho méritos encontrará la instrucción en su camino y nadie más, y sólo el que ha hecho el trabajo de vivir una vida espiritual merecerá la Iniciación, y encontrará a su Maestro, el cual aparecerá necesariamente en los planos internos.  Si alguien encuentra un hombre sabio, no debe confundirlo con él.  Es posiblemente un Instructor, un ser que dedica su vida al desenvolvimiento espiritual y que ha tomado la noble tarea de iluminar las mentes y los corazones de los hombres y que puede brindarle alguna ayuda en la capacitación necesaria para hallar al Maestro.  Es verdad que existen Hermanos Mayores encarnados, Iniciados de alto grado y Adeptos viviendo vidas terrestres con fines humanitarios, pero éstos nunca se revelan como tales.  Su identidad real está velada y por eso, el alumno sólo encontrará al Maestro en los planos internos.  Allí lo verá en el cuerpo Etérico y el tendrá  el poder de comunicarse transmitiendo a la mente cuadros exactos con las escenas reales de lo que quiere dar a conocer.  El aspirante no debe auto-engañarse ni dejarse embaucar por "voces externas" que pretenden ser sus guías.  Lo más probable es que sean Espíritus del bajo Astral que persiguen malévolos fines y que aparecen para desviar al aspirante.  Los maestros no son seres imaginarios sino reales; no son espíritus desencarnados del Astral ni voces misteriosas; no se comunican por la mediumnidad, la telepatía, ni en círculos espiritistas; no dictan cartas ni mensajes confusos para ser dados a la humanidad; no dicen al individuo cómo llevar su vida ni envían recados a otros acerca de su existencia personal; no trabajan para una sola persona solucionando los problemas de los encarnados.  Tampoco trabajan en exclusividad ni permanecen todo el día en el consultorio de ningún médico, astrólogo, terapeuta o curador.  Sus trabajos van más allá de estas tareas que corresponden a los humanos corrientes.  Sus misiones amorosas sobrepasan los límites de nuestra comprensión e imaginación.  Tampoco hay que confundir nuestra voz interna, el Maestro interior, la chispa de la llama divina, con la voz del instructor o Maestro de una Orden de Misterios y mucho menos, como muy comúnmente sucede a muchos presuntuosos, se debe confundir la voz de la naturaleza inferior, la falsa conciencia que se disfraza con la piel de oveja con la voz de un verdadero Maestro.  Muchos van por ahí, henchidos de vanidad, de orgullo intelectual tal vez creyendo hacer cuanto su maestro dice obedeciendo sólo a la voz de su egoísmo y de sus humanas pretensiones que le hablan desde el inconsciente.  Tales están más perdidos que aquellos que nunca oyeron nada.  "Por los frutos los conoceréis" dijo el Divino Instructor Galileo, pues ningún criminal, egoísta, sensual, vanidoso, carnívoro, vicioso, ambicioso, holgazán, materialista, presumido, mentiroso, miedoso o ladrón podrá encontrar un Maestro verdadero.  Ningunos de estos falsarios llegará a la Iniciación antes de redimirse.  Estos sólo obedecerán a sus bajos instintos o a pretendidos "guías" del bajo Astral que se identifican con las densas vibraciones de sus auras.  

    Antes de pretender encontrar la verdadera iluminación espiritual que pueden darnos los Divinos Instructores, debemos depurar nuestros cuerpos del lastre y nuestras almas de vanos deseos.  Tampoco los simples curiosos alcanzarán la meta Iniciática.


    El candidato al Sendero de Perfección debe preparar su mente mediante el estudio de alguna ciencia o de la filosofía superior para adquirir cierta capacidad de comprensión y análisis y el sano habito de la disciplina del pensamiento, así como la cualidad de la persistencia.  El aspirante debe además cumplir a cabalidad sus responsabilidades adquiridas con la sociedad en la cual vive y luego demostrar que los motivos que lo impulsan a recorrer la Senda Espiritual no son de poder, reconocimiento o enriquecimiento material.  Luego, debe desencantarse del fenomenalismo y del psiquismo y comprender que el desarrollo de la intuición, la clarividencia y el poder espiritual, son debidos a un largo entrenamiento esotérico y no son dones que se otorgan a ciertos elegidos, pues son una consecuencia y no una causa.  El que aspire al sublime conocimiento debe saber que a medida que aprende tiene una mayor responsabilidad de actuar en consecuencia con la sabiduría adquirida, colocándola al servicio de los demás, pues sólo quien da recibe.  También deberá mantener siempre una actitud mental constructiva y un carácter comprensivo que demuestra que acepta que el universo funciona con leyes justas y perfectas y que nada sucede al azar, desarrollando así una confianza absoluta en la Divina Providencia.  Quien se tome el trabajo de seguir paso a paso todos estos requisitos sin omitir ninguno, encontrará sin duda alguna el conocimiento que lo conduzca a los Templos de Sabiduría.  Primero tal vez encontrará algún Maestro al tiempo que comience a conocer y ampliar su poder espiritual.  Entonces comenzará a vivir verdaderamente y su existencia será dirigida por los dictados de su Espíritu, la Chispa de la Llama Divina, dejando de vegetar como muchos humanos, y su estancia en la Tierra tendrá verdaderos objetivos cósmicos.  El individuo realmente comprenderá el curso de la evolución y creerá en su corazón aquello que su lógica ha considerado y que la experiencia de su arduo desarrollo le ha mostrado, permitiéndole la expresión del Amor Universal.  Luego vendrá el Sendero de la Iniciación cuyos misterios están velados al profano y sólo se dan en los Templos Internos.  No pueden ser escritos en este libro pero se pueden tener la completa certeza de que quien trabaja para merecerlos los encontrará.

    Tú, amigo lector, ¿en cuál etapa del Camino te encuentras?.  Si aún persigues vanos ideales, el dolor será tu Maestro.  Si tu corazón abriga nobles objetivos espirituales y desde tu conciencia divina anhelas una vida verdadera, la Sabiduría y la Providencia de Dios vendrán en tu ayuda.  Entonces, sabrás que la Vida y la Muerte son una sola cosa, que el hombre y Dios se identifican en la Vida Una, que eres una célula viviente de la Vida Planetaria, una Chispa de la Divina Flama.

    ¡Rompe tu capullo Alma Divina y emprende tu vuelo de la Libertad!

del libro  "El Misterio de la Vida:  Antes y después de la muerte"
José Vicente Ortiz Zárate 

        transcripción de ehc/

en you tube, aquí
https://www.youtube.com/watch?v=hCc2QDzM7ak&feature=youtu.be

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jueves, 25 de diciembre de 2014

Nuevas cosas interesantes

        


NUEVAS COSAS INTERESANTES

Querido/a amigo/a:
              Creo que vale la pena leer estos anexos, pues todos tratan sobre estas fechas y las próximas y es conveniente estar preparado y conocedor de lo que ha de llegar y cómo hemos de recibirlo. Si te resuenan, te serán muy útiles. Si no, a la papelera. Un fuerte abrazo y felicísimas fiestas y entrada de Año. 
Paco


2015: El Asombroso Año que Empieza - Arcángel Metatrón

http://www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar/2014/12/2015-el-asombroso-ano-que-empieza.html

Conocer al Cocinero - Kryon







Agradecemos a Francisco Manuel Nacher por este aporte,
 deseando a todos una Feliz Navidad.

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domingo, 21 de diciembre de 2014

Aralba, con el paso cambiado

Aralba, con el paso cambiado


Llevo 58 años y 6 meses sobre este planeta con una mosca cojonera detrás de la oreja que me viene diciendo que estoy aquí para algo más que vivir la vida de la mejor manera posible. Ello ha supuesto que jamás hayan ido mis miras más allá de mostrar a mis semejantes aquello que creemos de una importancia vital. Nada de política, familia ni de esquemas financieros o conspiranoias sin fundamento, rayando casi el celibato sacerdotal y movíendome por la inercia de una fuerza desconocida que no sabía donde me llevaba y a la que por fín me he sometido.

Desde hace unos seis años ha supuesto un apretón importante, en este sentido, dado que mi situación profesional me lo ha permitido; es decir la situación laboral se iba extinguiendo de a poco, hasta hacerse inexistente como sucede hoy en día y ese tiempo extra lo hemos venido utilizando en una especie de carrera contra reloj con la intención de mostrar lo que yo considero que es la verdad. No lo hago desde un punto de vista fanático. Es probable que pueda estar equivocado aunque no lo creo porque confío en mi Ser interior y que es el que mediante la intuición me hace sentir que nos encontramos en el camino adecuado.

Ello me instó a auto publicar un libro básico acerca del Rosicrucianismo "Rosacruz, Luces y Sombras"al menor precio posible. Ni siquiera a precio de costo porque a mí me ha costado dinero y aún poseo muchos ejemplares en mi propiedad que están pidiendo ser distribuidos hacia la mayor cantidad de gente posible; pero también a abrir este Universo de blogs, bajo el epígrafe del El "Laurel Cátaro o la Web de Aralba", y redes sociales que sobrevivirán el tiempo que tenga que ser mientras el Sistema no lo considere como un verdadero peligro para su supervivencia.

Esta significación tan elevada y muy contraria a mi propia forma de ser me ha procurado enemigos que me odian y no os podéis imaginar hasta qué punto; pero también a muchos incondicionales que siguen nuestro trabajo casi a diario por no decir de hora en hora.

Muchas veces siento el odio que tienen que soportar mis defensas psíquicas; pero también siento la inestimable ayuda de quienes bien me quieren.

Quiero que sepáis que entiendo perfectamente mi situación pues el Príncipe de este Mundo, el Gran Presuntuoso denominado Satanás o Jehová, pónganle el nombre que ustedes deseen, se siente en peligro, se sabe en peligro pues la verdad no ha estado nunca tan cerca de la humanidad como en este instante y aunque sus fuerzas artificiales no pueden nada contra mi persona por estar suficientemente blindada; no obstante, su actuación indirecta mediante los agentes dormidos del sistema no puedo desviarlos con la suficiente precisión, dado que esas personas dormidas son gente como yo, humanos como yo, dioses dormidos como yo y como tú.

Con sinceridad, no sé el tiempo que me queda de estar con vosotros; pero me consta que está la mayor parte del trabajo completado y aún solo teniendo, yo, una parte insignificante de la Verdad de la Especie Humana, me consta que esas insignificancias os servirán como llaves maestras para abrir vuestra memoria interior y despertar a la manipulación, a la que estamos sometidos, de vuestras criaturas, nuestras criaturas sin vida propia y que necesitan de nuestra energía divina para poder subsistir.

Os creéis indignos simios; pero lo cierto es que sois dioses. Sí, escuchadme bien dioses perfectamente formados; pero dormidos y desmemoriados. Tenéis que recordar y entender que estáis dando el poder a falsos dioses que si dejaseis de alimentarlos morirían de inanición.

Los que consideráis vuestros dioses solo son impostores cibernéticos que intentan manteneros en la convicción de que fuisteis creados por ellos; pero la verdad es justo lo contrario. Vosotros, como una unidad primordial, antes de vuestra, nuestra división celular y espiritual,  somos quienes los creamos a ellos con el fin de mantener una especie de escenario provisional donde poder manifestarnos de forma temporal; pero las criaturas tomaron una consciencia inducida propia y aprovechándose de nuestra desmemoria tomaron el pleno control a su propio favor. Sí, tomaron consciencia de que cuando ya no fuesen necesarios dejarían de existir y estaban en lo cierto, dado que cuando el trabajo haya sido completado, el programa de los legisladores o arcontes será borrado, pasando a ser simple información del Pleroma, el Multiverso o Mente cósmica universal como prefiráis denominarlo. Sabiendo esto, ellos no quieren ser desconectados y desean vivir para siempre mediante la Obra de Teatro que el Universo es.

No tengo ni idea de si mi trabajo de divulgación habrá servido de algo. Quizá como Moisés no esté destinado a poder verlo y ya se sabe que unos son los que siembran y otros los que recogen la cosecha; pero cuando pase el velo de Isis, lo haré con el sentimiento de haber cumplido con mi cometido. Con haber realizado mi trabajo lo mejor posible.

Me consta que no soy el mejor escritor del mundo, aunque la escritura sea lo mejor que sé hacer en esta Vida. Supongo que no soy el mejor vendedor del mundo aunque mi obligación sea venderos a cuantos más mejor este producto que creo vital para el mejor fin de la humanidad y del Multiverso en su conjunto.

Os estaréis preguntando que si me considero un profeta y no me queda otra que deciros que sí. No me cabe la menor duda, un sentimiento del que he ido huyendo durante demasiado tiempo y solo en estos tiempos de madurez, al menos en esta edad, libre de ataduras emocionales ha sido posible sacar a la luz esta sensación afirmativa.

Quiero confesaros que me siento fracasado al menos momentáneamente, en mi cometido. Siempre queremos poder llegar a más gente, poder despertar a más hermanos y amigos; pero al parecer es imposible. No les echo la culpa a ellos sino a mi incapacidad de estrategia para poder llevar esta dura y complicada batalla del modo más sincrónico y preciso posible.

Si algún día dejara de escribir, entended que solo puede ser por una de tres causas posibles, porque he fallecido o me encuentro incapacitado para poder seguir escribiendo o porque mi situación económica y financiera me impide acercarme a estos medios electrónicos. Ese día, de suceder, me podréis ver haciendo de loco en medio de las calles predicando el fin de los tiempos, porque será el único medio que el Sistema me ha permitido porque no me lo puede impedir, aunque eso sí, quedaré ante la mirada de los viandantes como un enajenado mental que va diciendo por ahí sandeces apocalípticas.

A corto plazo quiero haceros cómplices con mi Trabajo, de este año, respecto a la Fama Fraternitatis, en que se cumplen los cuatrocientos años de su publicación. No es un trabajo de corta y pega relacionado con el trabajo de otros investigadores. No, en absoluto, lo que yo os expongo es simplemente lo que a mí me dicen sus palabras impresas. Quisiera, si pudiese, el año que viene, 2015, comenzar el mismo trabajo respecto a la Confessio Fraternitatis y si mi Ser Interno lo permite, en el 2016 quisiéramos tomar el trabajo de comentar las fastuosas Bodas Químicas.

¿Nos gustaría tener algún apoyo al respecto? Claro que sí, como no; pero os aseguro que con ayuda o sin ayuda alguna acometeremos dicha labor si las fuerzas no nos abandonan.

Mi sensación es de ir con el pie cambiado pues, disculpad mi pesimismo, no me siento con el apoyo necesario para continuar con este Trabajo que materialmente nada me aporta. Ni lo busco dicho sea de paso; pero me gustaría sentir vuestro calor humano y que no juzguéis mi trabajo hasta que se encuentre concluido, pues aún quedan muchas cosas por decir que pueden, si no invalidar todo lo dicho con anterioridad si matizarlo de tal modo hasta convertirlo casi en su contrario.

Lo importante, ya lo dijimos con anterioridad, está dicho. Sois Dios dividido, por lo tanto dioses o células de Dios. Habéis perdido la memoria y en realidad dormís en un mundo de ilusión en lugar de vivir la verdadera realidad. Sois fuente de energía para la subsistencia de las fuerzas que mantienen activa esta fantasmada ilusoria que conocéis como Vida. Que nuestra misión, vuestra misión, es despertar a la verdad y convertirnos todos en hombres nuevos con la memoria retornada, y conscientes de nuestra divinidad y de nuestro poder para acabar con esta mascarada.

Solo falta que no os lo toméis como una fantasía de un escritor fracasado sino como una verdad que podéis corroborar dentro de vosotros mismos, a poco que lo meditéis con vuestra almohada. No quiero que me creáis a mí sino que os creáis a vosotros mismo. Que atendáis a vuestro Yo interior, que está deseando despertar y que lo dejéis manifestarse.

Por sus obras los conoceréis. No ando buscando notoriedad, ni hacerme rico formando algún tipo de licenciosa secta. Los dormidos sé que me tomaréis por algún tipo de loco degenerado que está a punto de perder la razón; pero si tenéis un poquito de imaginación no quiero que me creáis a mí sino que os hagáis ciertas preguntas y pongáis en entredicho mis palabras; pero no las desechéis porque sí, sino antes meditadlas y ponerlas a prueba con vuestro Ser Interno. Quizá os sirvan de llave para que lo saquéis del armario donde ya lleva demasiado tiempo somnoliento.

No he venido a este plano para ponerme un cinturón de TNT y hacerlo explotar ante las marionetas dormidas que manejan los arcontes, poco se conseguiría de tal modo; pero sí lo hemos hecho, de algún modo, en el Plano espiritual, pues es desde ese único lugar que podemos desmantelar este Sistema Injusto, enfermo, ladino y perverso que ya viene durando demasiado.

Estoy dando todo lo que puedo dar de sí. En vuestro terreno queda que mi trabajo pueda ser fructífero o simplemente baladí y mi vida no haya servido para nada más que hacer el gilipollas.

Aralba


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viernes, 12 de diciembre de 2014

EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA INRI

EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA INRI

Aparece en el Nuevo Testamento de la Biblia Cristiana en los Evangelios de Mateo (27:37)Marcos (15:26)Lucas (23:38), y Juan (19:19). Muchos crucifijos y otras imágenes de la crucifixión incluyen una placa, llamada título, que lleva las letras INRI, ocasionalmente grabadas directamente en la cruz, y usualmente arriba de la figura de Jesús. En el Evangelio de Juan (19:19-20) la inscripción es explicada:

19 Pilato redactó también una inscripción y la puso sobre la cruz. Lo escrito era: «Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos.» INRI son las siglas de la frase latina IESVS NAZARENVS REX IVDAEORVM, la cual se traduce al español como: “Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos”.

20 Esta inscripción la leyeron muchos judíos, porque el lugar donde había sido crucificado Jesús estaba cerca de la ciudad; y estaba escrita en hebreo, latín y griego.

Algunas Iglesias Ortodoxas de Oriente usan las letras INBI del texto Griego de la inscripción en la cruz,ησος  Ναζωραος  Bασιλες τν ουδαίων. Algunos cambian el título por  Bασιλες τοκόσμου (El Rey del Mundo), no implicando que esto es en realidad lo que estaba escrito, sino que eso es lo que debió haberse escrito. También otras Iglesias Ortodoxas de Oriente (como la de Rumania) usan la abreviación INRI. En Hebreo la frase es ישוע הנצרת מלך היהודים (Yeshu’a HaNatserat Melech HaYehudim/ AFI: [jeʃu’ə hɑ nɑʦeratʰ meleχ hɑ jehuðiːm]). Es posible que el título fuese escrito en Arameo, la lengua vernácula, en vez de en Hebreo.

En España es común usar la expresión “para más inri”, cuyo significado es “con el añadido de la burla” o ‘”por si esto fuera poco”.

Algunos masones atribuyen a este acrónimo orígenes paganos, es decir, anteriores a la cristianización. Lo interpretan como “Igne Natura Renovatur Integra”, que significa “Por el fuego se renueva completamente la naturaleza”.


Créditos: Gerard de Séde



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jueves, 4 de diciembre de 2014

El sueño de todos los mortales


El sueño de todos los mortales


              Querido/a amigo/:
         Siempre he pensado que Kryon era, entre todos los seres maravillosos que, desde hace años, nos están aleccionando sobre los contenidos ocultos de nuestra tempestuosa época, el que más claro hablaba y más cosas interesantes – y, a veces, definitivas -  decía. 
         Y hoy, al recibir esta canalización, en tres partes, del 22 /23 de noviembre último, he comprobado que era así.
         Porque hoy, Kryon, afirma, categóricamente, que hemos pasado la meta, que la recompensa está ya en nuestras manos y que consiste, nada menos que en la posibilidad de permanecer en cuerpo físico, en la Tierra, el tiempo que deseemos, sanos y sin tener que pasar por la muerte.
         La muerte era necesaria cuando había karma. Ahora, ya no lo es. ¡Y podemos optar, libremente, entre pasar por ella o no pasar! Es decir, el sueño de todo mortal.
         He de confesarte que, al leerlo, me he emocionado, porque era algo que venía presintiendo, que sentía próximo y seguro y hasta estaba haciendo mis intentos por lograr, basado en esa intuición, tan intensa, que me ha impregnado y que me ha hecho vivir una regresión espontánea de un ataque al corazón y hasta anunciarlo a los amigos y proponerles el intento. Ahora ya es una realidad publicada.
         Así que, querido/a amigo/a, sin perjuicio de leer las tres partes de esta canalización, vete directamente a la segunda y…respira… y disfruta. Un fuerte abrazo.
 Paco

Leer y descargar desde aquí:


Agradecemos al Sr. Francisco Manuel "Paco" Nacher, por este aporte

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